La consellera de Justicia no cree que la sentencia del procés esté escrita

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La consellera de Justicia, Ester Capella, aseguró que no puede asumir que la sentencia del juicio por el proceso independentista esté dictada y sostuvo que no renuncia “a ganar este procedimiento”.


En una entrevista en Catalunya Rádio ayer, Capella confiró en que el Tribunal Supremo “vuelva a tener sensatez y no desborde el Código Penal” y que dicte una sentencia absolutoria.


Capella criticó la forma en que fueron trasladados los presos independentistas, aunque celebró que esta vez “no hayan tenido que sufrir ningún tipo de vejación, ni improperio” por parte de los ningún miembro de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
“Si fuésemos una república y gestionásemos estas cosas ya le digo yo que estos traslados no serían así”, concretó la consellera, que insistió en que los presos deberían afrontar el juicio en situación de libertad.


Defendió que durante el tiempo que estuvieron en prisiones catalanas, los presos independentistas no tuvieron privilegios y aseguró que quienes les acusan de ello lo hacen “desde el desconocimiento de lo que es un centro penitenciario”.


Capella subrayó que han cumplido el reglamento penitenciario y destacó que para las autoridades no hay un número límite de visitas “siempre y cuando esto no trastoque el funcionamiento del centro”.

Por su parte, la consellera de Presidencia y portavoz del Govern, Elsa Artadi, aseguró ayer que “la única sentencia posible del juicio debería ser la absolución” de los acusados.
La portavoz del Govern aseguró que “el juicio es el elemento más representativo de la represión que ejerce el Estado español hacia la disidencia política catalana”, y añadió que el Govern lo afronta “con fortaleza”, al igual que los acusados.


Artadi comentó que los “presos políticos” están “fuertes” y “con coraje”, porque están “muy convencidos de que lo se hizo es lo que se tenía que hacer”, y se mostró confiada en que el independentismo usará este proceso judicial “como altavoz de la injusticia y de la persecusión de los derechos civiles y políticos que está haciendo el Estado”.


Mientras, el vicepresidente catalán, Pere Aragonés, y una treintena de alcaldes de ERC denunciaron que los presos independentistas son “rehenes” de un juicio “político, injusto y vergonzante” en el Tribunal Supremo, y lamentaron la “impunidad” del Estado contra el soberanismo.

En un acto en Sant Vicenç dels Horts (Barcelona), una treintena de ediles republicanos, junto al vicepresidente de la Generalitatyo el alcaldable por Barcelona Ernest Maragall, leyeron una declaración titulada “alcaldes y alcaldesas por la democracia”.
En ese manifiesto, los alcaldes de ERC afirman que “la persecución político-judicial del Estado no conoce límites y están decididos a reprimir cualquier indicio de libertad” y consideran que el juicio del 1-O es “la enésima muestra de represión política y persecución judicial”.

“Nuestros compañeros se enfrentan ahora a un juicio político, injusto y vergonzante, precedido de una prisión preventiva de cerca de 500 días tan prolongada que hace que nuestros presos no puedan recibir ningún otro calificativo que no sea el de rehenes políticos”, señala el texto leído por los ediles en la localidad de la que fue alcalde Oriol Junqueras.

La consellera de Justicia no cree que la sentencia del procés esté escrita