Para lo bueno y para lo malo

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Ayer el Racing lo hizo todo. Para ganar completó 75 minutos a un buen nivel, en los que coleccionó ocasiones que le podían brindar una renta más o menos holgada y no la pírrica ventaja producto del gol que marcó. Pero lo que hizo para perder acabó pesando más y un par de errores garrafales –un penalti y una pérdida de balón de Víctor Vázquez cuando era el último hombre– lo llevaron a una derrota que compromete su objetivo para esta temporada. 
El poder físico del Izarra hizo que los primeros minutos transcurriesen de una manera bastante igualada. Así que, pese a que el cuadro verde trató de llevar el peso del juego a través de la posesión de la pelota, sus llegadas a la portería contraria fueron escasas –por no decir nulas–. Eso sí, el cuadro navarro, casi siempre agazapado, tampoco pudo crear peligro sobre la meta visitante. 
El dominio racinguista se intensificó en los últimos veinte minutos de la primera parte. En ellos, el equipo ferrolano encontró la manera de superar la zaga visitante y tuvo ocasiones como para adelantarse en el marcador. Una de Bicho, que el meta visitante salvó “in extremis”, y un cabezazo de Brais Abelenda fueron los más claras, pero a cambio el Izarra también dispuso de una magnífica oportunidad a través de un mano a mano que Joan no pudo resolver ante la meta rival.

acoso
El ímpetu con el que el Racing finalizó la primera parte se mantuvo en los primeros compases de la segunda, unos minutos en los que el cuadro verde continuó llegando con insistencia a la portería rival. Un disparo de Joselu, una colada de Bicho cuyo pase desde la línea de fondo no halló rematador... El equipo ferrolano seguía coleccionando opciones ante la portería de un adversario que ya tenía bastante con defenderse antes de buscar el gol.
La insistencia del Racing acabó dando sus frutos a veinte minutos para el final del tiempo reglamentario en una acción en la que, tras varios rebotes, Joselu se hizo con la pelota fuera del área para sacar un disparo que se coló en el fondo de la portería del Izarra. Lo más difícil estaba hecho, a pesar de que el partido continuó en un toma y daca en el que parecía que el segundo tanto local era el más cercano. Sin embargo, un penalti competido por Armental le dio el empata a los visitantes.
Al Racing le quedaban menos de diez minutos para recuperar la ventaja que tenía, pero con lo que no contaba era con que se iba a quedar sin ninguno. El segundo error de bulto –Pito le robó la pelota a Víctor Vázquez cuando este iba a depejar– permitió al cuadro navarro marcar su segundo tanto y hacerse con un triunfo para el que su único argumento, en realidad, fueron los errores del cuadro verde.

Para lo bueno y para lo malo