El papa Francisco dedica su primer mensaje de Navidad a pedir la paz en todo el mundo

VAT120 CIUDAD DEL VATICANO (VATICANO) 25/12/2013.- El papa Francisco (izq) pronuncia la tradicional bendición "Urbi et Orbi" (A la ciudad y al mundo) desde el balcón de la Logia central de la basílica de San Pedro hoy, miércole
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El papa Francisco dedicó ayer el mensaje de la primera Navidad de su pontificado a pedir la paz para los lugares del mundo donde reina la violencia y tuvo también palabras para los inmigrantes y las víctimas de las catástrofes naturales.

El papa asomado al balcón de la Logia central de la basílica de San Pedro para la tradicional bendición “Urbi et Orbi” (A la ciudad y al mundo) comenzó su mensaje diciendo en italiano: “Hermanos y hermanas de todo el mundo: ¡Feliz Navidad!”.

En su mensaje recordó que “las guerras destrozan tantas vidas y causan tanto sufrimiento” y después en un larga plegaría fue enumerando los lugares de la tierra donde existen conflictos rogando para que llegue la paz.

Una paz, explicó el papa argentino, “que no es un equilibrio de fuerzas opuestas. No es pura “fachada”, que esconde luchas y divisiones. La paz es un compromiso cotidiano, que se logra contando con el don de Dios, con la gracia que nos ha dado en Jesucristo”.

Ante una plaza de San Pedro a la que acudieron 70.000 personas, según datos del Vaticano, Jorge Bergoglio recordó a “los niños que son las víctimas más vulnerables de las guerras”, pero instó a los fieles a que también piensen “en los ancianos, en las mujeres maltratadas y en los enfermos”.

“Sigamos rezando al Señor para que el amado pueblo sirio se vea libre de más sufrimientos y las partes en conflicto pongan fin a la violencia y garanticen el acceso a la ayuda humanitaria”, dijo el papa.

También recordó la República Centroafricana, “a menudo olvidada por los hombres” y pidió al Señor que “reine la paz también en aquella tierra, atormentada por una espiral de violencia y de miseria, donde muchas personas carecen de techo, agua y alimento, sin lo mínimo indispensable para vivir.

concordia

“Que se afiance la concordia en Sudán del Sur  donde las tensiones actuales ya han provocado víctimas y amenazan la pacífica convivencia de este joven Estado”, rogó.

El primer papa latinoamericano suplicó para que se “convierta el corazón de los violentos, allá donde se encuentren, para que depongan las armas y emprendan el camino del diálogo” y pidió a Dios que vele “por Nigeria, lacerada por continuas violencias que no respetan ni a los inocentes e indefensos”.

También hizo un llamamiento para que llegue la paz a Tierra Santa, donde se espera viajará el próximo año. “Bendice la tierra que elegiste para venir al mundo y haz que lleguen a feliz término las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos”, añadió.

No olvidó a Irak y pidió para que “sanen las llagas de la querida tierra azotada todavía por frecuentes atentados”.

“Protege a cuantos sufren persecución a causa de tu nombre. Alienta y conforta a los desplazados y refugiados, especialmente en el Cuerno de África y en el este de la República Democrática del Congo”, fue otra las súplicas del pontífice.

El papa que eligió la isla de Lampedusa como su primer viaje en Italia pidió a Dios “que los emigrantes, que buscan una vida digna, encuentren acogida y ayuda”. “Que no asistamos de nuevo a tragedias como las que hemos visto este año, con los numerosos muertos en Lampedusa”, dijo.

“No tengamos miedo de que nuestro corazón se conmueva. Lo necesitamos. Dejemos que se caliente con la ternura de Dios. Las caricias de Dios no hacen heridas y nos dan la paz y la fuerza que necesitamos”, añadió improvisando el papa.

El papa Francisco dedica su primer mensaje de Navidad a pedir la paz en todo el mundo