Interior refuerza con 500 agentes las zonas de llegada masiva de inmigrantes

|

El Ministerio del Interior ha reforzado con 475 agentes el número de efectivos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil en Ceuta, Melilla y Algeciras tras la oleada de inmigrantes de los últimos días, a la vez que agilizará los procedimientos de devolución de las personas recién llegadas. Tras una reunión presidida por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, para analizar la presión migratoria, su departamento informó de que se mantuvieron contactos continuos con el Gobierno marroquí y que se tomó la decisión de reforzar los efectivos policiales en esos tres puntos.

Desde el pasado día 4 han llegado a las costas españolas o han sido rescatados por Salvamento Marítimo y la Guardia Civil 1.388 inmigrantes procedentes del norte de África, la mayoría de ellos en aguas del Estrecho.

Ayer, diez inmigrantes, todos ellos hombres y adultos que intentaban alcanzar la costa española en una patera, fueron rescatados en el Estrecho por la embarcación rápida “Salvamar Alcaid”.

Mientras, la Marina Real Marroquí rescató a primera hora de la mañana de ayer una embarcación. Los equipos españoles solo avistaron la patera rescatada desde la última hora del martes, después de una jornada en la que fueron interceptadas 94 pateras con 920 inmigrantes.

Por otro lado, unos 80 inmigrantes de origen subsahariano permanecieron ayer durante horas encaramados a la valla fronteriza de Melilla, en un nuevo asalto masivo protagonizado por unas 600 personas.

Según fuentes policiales, la nueva tentativa de entrada comenzó sobre las 05:00 horas, momento en el que cientos de subsaharianos, a la carrera, trataron por todos los medios de cruzar la valla.

Una hora y media más tarde, unos 30 lo intentaban por el puesto fronterizo de Beni Enzar, que tuvo que cerrarse durante algo más de diez minutos. En el primer intento, decenas de ellos consiguieron superar la primera valla y subirse a la segunda, todo ello, pese a la malla antitrepa, instalada hace apenas unas semanas.

La mayoría de los encaramados aguantaron más de nueve horas, aunque, pasado este tiempo, algunos comenzaron a descender de los seis metros de altura de la verja en la que se sostenían, antes de ser entregados a Marruecos por agentes de la Guardia Civil.

Los más “resistentes”, unos quince, todavía continuaban subidos a la valla transcurridas catorce horas, todo ello, pese al sofocante calor, a la falta de comida y de agua.

Eso sí, la fuerza de los primeros minutos, en la que los inmigrantes lanzaban sus tradicionales cánticos de “Bosa, Bosa” y “libertad, libertad”, iban perdiendo ímpetu con el paso del tiempo.

Algunos compatriotas del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) se acercaron para animar a los encaramados, que se encontraban en una zona conocida como Villa Pilar, que permaneció en todo momento cortada al tráfico.

Melilla sigue registrando una extrema presión migratoria, que sufre desde hace meses, lo que hace que 2014 sea ya un año récord, superior incluso a 2005, el de la conocida como crisis de las avalanchas. n

Interior refuerza con 500 agentes las zonas de llegada masiva de inmigrantes