Costas ahoga la supervivencia del surf en A Coruña

Bautismo de surf tras la presentación del Summer Surf Camp de fútbol y surf Playa de San Xurxo Daniel Alexandre (4-2-2016) TEXTO: Garrido, cogiendo una ola
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Nadie en el entorno del surf gallego niega que la regularización de sus escuelas deportivas pueda mejorar a nivel legislativo. Sin embargo, los distintos estamentos coinciden en que la decisión de la Demarcación de Costas de Galicia de equiparar la gestión de estas actividades con la de cualquier otro tipo de instalaciones de temporada en las playas –locales de restauración, ocio...– está totalmente fuera de lugar y refleja un desconocimiento absoluto del funcionamiento y necesidades de las escuelas de surf. 
La nueva norma se plasma en la práctica en una serie de requisitos administrativos pero, sobre todo, en la imposición de dos medidas muy controvertidas que ponen en peligro la supervivencia de muchos centros: el pago de un canon de 200 euros al mes por la utilización de las playas –con la posibilidad de que los concellos asuman la gestión y lo graven con una cuota de 100 euros más– y la prohibición de que una escuela imparta clases en dos ubicaciones de forma simultánea.
Dos medidas que han puesto en pie de guerra a clubes y centros de formación de toda la provincia de A Coruña, la única a la que afecta la nueva regulación. En Ferrolterra, con más de una docena de centros afectados, algunas escuelas han mantenido los primeros contactos para argumentar su oposición al escenario que se plantea y, de paso, sentar las bases para la creación de una asociación que vele por sus intereses y promueva acciones coordinadas.

Argumentos
En un documento que han remitido a la Federación Gallega de Surf con el fin de que lo eleve a las autoridades competentes en la Demarcación de Costas, lamentan que todas las medidas impuestas repercutan en una “merma considerable de la calidad” del servicio que desempeñan, especialmente, para aquellas escuelas y clubes que apuestan por la enseñanza en grupos de alumnos muy reducidos y que imparten clases personalizadas.
A la hora de fundamentar la nueva ordenanza, la administración esgrime que en ella se persigue garantizar la seguridad de alumnos y monitores. Sin embargo, el colectivo de afectados asegura que, precisamente en aras de esa misma premisa, la movilidad por los distintos arenales en función de la pericia de los alumnos o las condiciones del mar es imprescindible y que, por el contrario, la imposición de un canon por el uso de cada playa resulta incompatible con ello. En ese sentido, Costas ya “corrigió” el pliego original sustituyendo el pago de 200 euros por cada playa a la que una escuela accediese, por una cuota global que abarcaría todos los arenales utilizados. 
Sin embargo, queda por solucionar el tema de la simultaneidad en las clases, que choca de frente con la forma de trabajar de estas escuelas que implica la distribución de los alumnos en varios emplazamientos.
Los clubes de Ferrolterra que suscriben el documento, y entre los que se encuentran, entre otros, Surf School, The Camp Doniños, Xelter, Punko Deslizamiento, Wave Rocket, Spot Surf School o Escuela Luis Rodríguez, también lamenta que a la hora de imponer el canon no se tenga tampoco en cuenta ni el uso efectivo que cada escuela hace de las playas y que varía a lo largo del año, ni el número de alumnos con el que cuentan.

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