El CD Tropezón o a la tercera va la vencida en la Segunda B

la plantilla del grupo cántabro, en pretemporada.
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En el año 1983, el CD Tropezón pasó de ser una peña deportiva de amigos y vecinos de la localidad de Tanos bautizada con un nombre ciertamente curioso –la denominación fue escogida por unanimidad en la reunión constitutiva de la sociedad– a conformarse en un equipo de fútbol, que se inscribió y empezó a competir en la Segunda Autonómica cántabra. Jugaban en un terreno de hierba muy natural, dibujado sobre un prado que alquilaron a un propietario particular, pero pronto se hicieron con el apoyo de sus convecinos y esto, unido a lo singular de su “factor cancha”, les permitió comenzar a escalar categorías.
Desde su llegada a la Tercera División por primera vez en la campaña 90/91, el Tropezón se ha convertido en un equipo con mucha vocación de “ascensor” entre este cuadro y el de Segunda División B pero que, en realidad, mañana empieza ante el Racing la que es solo su tercera singladura en la categoría de bronce del fútbol español –los ferrolanos afrontan la vigésima–. Y es que la escuadra de Tanos –localidad próxima a Torrelavega– es un fijo de las fases de ascenso dentro del grupo norte, apoyándose de nuevo en buena parte en un terreno de juego poco habitual en las categorías profesionales, el campo municipal de Santa Ana, de hierba artificial –inaugurado en 1998–.
Pero de la docena de veces que a lo largo de dos décadas el Tropezón ha conseguido llegar a la fase de ascenso, solo ha logrado sellar el pase a la Segunda B en dos ocasiones: En la campaña 98/99, que comenzó por cierto jugando todavía en el prado alquilado; y en la 2000/01. En ambas, el descenso a Tercera se produjo de forma directa al término de la temporada, una tónica que los cántabros quieren romper en esta ocasión.

continuidad
El conjunto que mañana se convertirá en el primer rival oficial racinguista del año está formado casi exclusivamente por jugadores cántabros –con la peculiaridad del delantero Rafael Prado, que nació en Gantes, pero ha desarrollado toda su carrera en la comunidad– y entrenado por Lolo Herrera, el técnico que los llevó a la Segunda B. También la plantilla será prácticamente la misma que fue capaz de arañar su camino hacia el grupo de bronce en una serie de reñidas eliminatorias. Así, aunque fueron campeones de su grupo, los jugadores del Tropezón no pudieron firmar a la primera el ascenso, al verse superados en el cruce inicial por el Algeciras.  A partir de ese momento, sin embargo, les sonrió la fortuna –incluyendo un gol en la prolongación del choque de vuelta ante el Adarve que les permitió llegar a la ronda decisiva– y ante el Alzira, y de nuevo “in extremis”, pudieron celebrar la plaza con tanto trabajo conquistada.
El último y más importante refuerzo para los de Tanos para esta tercera incursión en la Segunda División B ha sido el defensa de 19 años Guillermo Pedrajo, cuya incorporación se ha producido hace solo unos días. Procede del Real Racing Club de Santander y llega en calidad de cedido. Pedrajo se formó en las categorías inferiores del club santanderino y durante la campaña pasada alternó actuaciones tanto en el Racing “B” como en el Juvenil División de Honor.

números
El que quiera comparar al Racing con el Tropezón, debe hacerlo en teoría, puesto que nunca se han enfrentado en partido oficial antes en su historia. Si acudimos a los números existen varias posibilidades, pero se puede comenzar con los que ambos firmaron la pasada campaña. Así, los cántabros terminaron la temporada con 83 puntos, 87 goles a favor y 32 en contra. Su jugador Dorronsoro fue el máximo goleador del grupo –31 goles– y el meta Iván el portero menos goleado con 21 dianas encajadas en 30 partidos. El Racing, por su parte, selló 97 puntos en 32 victorias, anotó 98 goles y encajó solo 22.

El CD Tropezón o a la tercera va la vencida en la Segunda B