Los fondos extranjeros aceptan pujar por el 100% de Novagalicia y no pedirán ayudas públicas

el director general y el presidente del frob comparecen ante los medios de comunicación efe
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Los fondos de inversión extranjeros comienzan a perfilarse como claros favoritos para hacerse con Novagalicia en la subasta convocada por el FROB.

El diario digital “El Confidencial” informaba ayer de que los inversores atraídos por su presidente de la entidad gallega, José María Castellano, con el apoyo del jefe del Ejecutivo gallego, pujarán por el 100%, en vez de por la mitad de la entidad como preveían al principio y firmarán un compromiso de permanencia mínima en el capital de cinco años .

Por si todo esto fuera poco, los fondos no podrían aprovechar por completo el crédito fiscal de 4.500 millones que es el principal aliciente en la venta de Novagalicia para las entidades españolas. Los extranjeros solo tendrán acceso a  la parte “activada”, es decir, la que puede compensarse la entidad gallega en solitario: unos 2.000 millones como máximo.

Todo esto conlleva un ahorro para las arcas públicas, lo que sin duda gustaráa Cristóbal Montoro. Y además, evita el quebradero de cabeza de qué parte de ese crédito se tendría que restar del capital el comprador si fuera un banco por las normas de Basilea III. . “Tienen dinero de sobra y están dispuestos a invertirlo”, asegura una fuente conocedora de la situación que cita el medio digital.

Lo cual, con la nueva actitud del  ministerio de Economía, que en un principio se mostraba reticente a dar entrada a los fondos en la puja  los convierte en favoritos para hacerse por la entidad.

Por si todo lo anterior fuera poco, los inversores liderados por Guggenheim, están dispuestos a no solicitar un esquema de protección de activos (EPA) –aunque en principio ninguna norma se lo impide–, a diferencia de los bancos españoles interesados. Es decir, su oferta no supondría nuevas aportaciones de dinero público que se desembolsó para sanear la entidad.

El Confidencial asegura también que este favoritismo de los fondos sentó muy mal a las entidades españolas interesadas en controlar Novagalicia, básicamente La Caixa y BBVA (Santander sigue con su estrategia de evitar quedarse con nada en España salvo que sea con unas ayudas enormes).

Ambas pensaban que el Gobierno les reconocería el haber soportado gran parte del coste de la reestructuración del sector bancario, con la aportación al Fondo de Garantía de Depósitos y la adquisición de varias entidades y el cambio de actitud se ve como una traición en Azca y en Diagonal. Ahora, la participación de los fondos les obliga a reducir drásticamente sus exigencias si quieren ganar la puja, con lo cual la operación pierde mucho interés para la banca nacional.

Los fondos extranjeros aceptan pujar por el 100% de Novagalicia y no pedirán ayudas públicas