La accesibilidad del Palacio Municipal continuará como asignatura pendiente

El acceso actual para personas con movilidad reducida solo puede efectuarse desde la parte trasera del edificio | j.meis
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El proyecto ganador del concurso de la plaza de Armas, del arquitecto Carlos Pita Abad, planteaba una rampa de acceso al Concello, que Patrimonio de la Xunta rechazó por suponer “unha distorsión na homoxeneidade e simetría que reina no barrio e na propia praza así como no edificio”. Aunque el organismo autonómico reconoció que el edificio no está catalogado, por lo que podría ser eliminado, requiere que “en tanto permaneza debe preservarse na súa composición simétrica orixinal sen engadir novos elementos constructivos que remarquen a súa presenza no espazo”.
La propuesta planteaba un nuevo acceso que incorporaba un banco corrido y una entrada para personas con movilidad reducida al edificio principal desde la calle Rubalcava.
Pero la idea de dotar de accesibilidad la entrada principal del Concello no es exclusiva de este proyecto, sino que, de una u otra manera, todos los planteamientos que fueron valorados en el concurso para la plaza de Armas incluían rampas de acceso. Así, “Plaza aberta”, hablaba de problemas de accesibilidad e incluía la sustitución de la actual escalinata por un basamento a modo de escalera clásica, con una rampa para personas con movilidad reducida. “90x90” apostaba también por la accesibilidad universal, sin relegar a las personas con movilidad reducida a la parte trasera del inmueble como se hace actualmente. Así, se proyectaba una rampa en la parte derecha de la escalinata. También el proyecto “Loaira” implantaba un elevador exterior con dos puntos de acceso y rampas.


Movilidad reducida
La idea de dotar de accesibilidad universal al edificio que se supone de uso de todos los ciudadanos no parece un despropósito, pese a las dificultades de su ejecución, y así ya en el año 2010 la asociación ASCM presentaba en el Concello una propuesta de rampa adaptada para acceder al Concello por la puerta central, un proyecto realizado por el técnico de accesibilidad de la asociación y que contemplaba una rampa adaptada en el lateral derecho de la fachada.
Ninguna de estas propuestas habría sido admitida por Patrimonio, como no lo fue ya la iniciativa municipal de los años noventa que impidió que se colocase una rampa y que llevó a la construcción de la plataforma elevadora en una de las puertas laterales y al acceso para personas con movilidad reducida de la parte trasera, con acceso por la calle María, y única posibilidad con la que parece ser que contará el edificio mientras siga en pie, para no romper con la estética actual. l

La accesibilidad del Palacio Municipal continuará como asignatura pendiente