Con la Copa en la cabeza

El Intasa San Sadurniño ganó sus últimos partidos como local | D. Alexandre
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La última jornada de la primera vuelta, y previa antes del parón navideño, ofrece al Intasa San Sadurniño la oportunidad de poner el mejor colofón posible a este atípico 2020 logrando la clasificación para la Copa del Príncipe. Un premio por el que los de Ferrolterra pujan con el Dumbría y el Extremadura Badajoz y, aunque parte de una posición de desventaja respecto a ellos, los pupilos de Hernán Pesci pondrán todo de su parte para conseguirlo.  

Y ello pasa por resolver por la vía rápida el partido que esta tarde a las 19.30 horas los medirá como locales al Calasancias. Que la escuadra herculina figure como colista, con siete derrotas en otros tantos encuentros y tras sumar solo tres sets a su favor en este tiempo, puede invitar al optimismo, pero no a la confianza y precisamente en remarcar esta diferencia se ha centrado el técnico en las últimas sesiones para activar a su equipo.

“Son partidos difíciles, en los que el rival no tiene mucho que perder”, advierte, “y nosotros tenemos que entrar enchufados para que no se nos complique”, apunta Hernán Pesci, para el que esa clasificación para la Copa del Príncipe es un acicate que el equipo debe tener muy en cuenta. Bien es cierto que no le llega solo con hacerlo él muy bien, sino que debe esperar que sus rivales directos, tanto el Badajoz Extremadura –que se mide al Extremadura Cáceres en el derbi autonómico– como el Dumbría –visita al Sayre Vulcán Arte– pinchen o, cuando menos, pierdan un par de sets.

Alcanzar la clasificación sería el mejor colofón para un tramo del campeonato en el que el Intasa San Sadurniño ha seguido un recorrido fulgurante. Y es que, tras perder los tres primeros encuentros, los de Pesci han encadenado una espectacular racha de cuatro victorias consecutivas, algunas ante rivales de postín, como la de la pasada semana pasada frente al Dumbría, que lo han reenganchado a ese objetivo con el que arrancó la temporada: luchar por el ascenso.

Cierto es que los de San Sadurniño, incluso en las derrotas, nunca ofrecieron una mala imagen, pero hay un antes y un después, un momento de la campaña en el que alcanzaron ese plus que les faltaba para rentabilizar su trabajo en buenos resultados. El preparador lo tiene claro: “La primera victoria destrabó la situación y el equipo se vino arriba en confianza. Además la plantilla se completó tarde y poco a poco nos hemos ido amalgamando mejor”.

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