Usuarios del autobús urbano denuncian colapsos en los trayectos al IES Leixa

Residencia bus 1B
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El servicio de transporte urbano continúa propiciando quejas de los usuarios y si en otras ocasiones se denunciaba la falta de servicios –especialmente en la zona rural– para poder hacer un uso habitual de los autobuses, ahora son los pasajeros que día a día utilizan este medio para acudir a los centros de enseñanza los que denuncian la masificación a la que se ven sometidos en múltiples ocasiones.
De este modo, usuarios del bus que realizan sus estudios en el IES de Leixa critican que las líneas urbanas 1-B y 3 están saturadas la mayoría de los días, propiciando que los conductores tomen la decisión de dejar a personas en las paradas o bien llenando los vehículos en exceso, con la consiguiente peligrosidad.
Estas líneas son utilizadas mayoritariamente por personas que acuden al Complejo Hospitalario Arquitecto Marcide –o al Naval, que no cuenta con ningún bus que llegue hasta este hospital– o bien al IES Leixa.
La situación de conflicto se remonta a principios de curso y, como explica uno de los usuarios, durante las dos primeras semanas los pasajeros viajaban muy apretados. Dos días después, unas 20 personas –15 de las cuales eran estudiantes que acudían a su instituto y cinco personas de avanzada edad– que esperaban el autobús se quedaron en la parada, porque el autobús –1-B– ya viajaba lleno y no paró. Minutos más tarde, la línea 3, que tiene el mismo destino, efectuó la pertinente parada aunque solo recogió a ocho personas y el resto no pudieron subir a ninguno de los dos vehículos públicos.
Aunque en esa ocasión el conductor se mostró solícito a llamar a la estación para que enviasen otro autobús y algunos afectados también telefonearon a la compañía para que se buscase una solución, lo cierto es que la situación se repitió posteriormente y muchos usuarios optaron a partir de entonces por realizar el recorrido a pie o que los familiares los trasladasen en coche, pese a existir un servicio de transporte público en funcionamiento.
Denuncias
Aunque las aglomeraciones en un principio se vieron mitigadas, cuando se produce el lleno total del autobús, los usuarios denuncian que los conductores se burlan de ellos o incluso reciben “trato vejatorio”.
La situación, lejos de solucionarse, se ha vuelto a poner de manifiesto recientemente y los afectados se han dirigido a atención al cliente del servicio de transporte, que asegura que los buses tienen capacidad para 100 personas y que no se cubren, culpando a los usuarios de amontonarse en una zona y no ocupar las plazas correctamente.
Los alumnos del IES de Leixa pusieron en conocimiento de la orientadora del centro educativo la situación y esta se abordó también en el consello escolar. Nuevamente, según relatan los afectados, la orientadora se puso en contacto con el servicio de transportes y este culpó a los jóvenes de la situación, alegando que, en palabras de uno de los usuarios, “nos ponemos con nuestros móviles y pasamos de todo”.
Desde el centro se dio de plazo una semana para ver si se solucionaba la situación, pero el pasado martes los buses volvían estar saturados.
Ante estos hechos han iniciado una campaña de recogida de firmas –ya llevan más de 180– que entregarán a la compañía con una carta de protesta.

Usuarios del autobús urbano denuncian colapsos en los trayectos al IES Leixa