Una victoria muy sufrida

fútbol entre el Racing y el Langreo
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RACING DE FERROL-LANGREO: 1-0

Ni la victoria de la semana pasada frente al Lealtad ni la de ayer sobre el Langreo pasarán a la historia como las más brillantes que ha conseguido el Racing. Pero el equipo ferrolano saldó estos dos partidos con seis puntos, lo que lo sitúa a solo uno de las cuatro primeras posiciones, esas en las que quiere estar al final de la liga regular. En esta ocasión, el juego racinguista fue algo mejor que el de una semana antes contra el Lealtad, pero el equipo ferrolano tuvo que esperar hasta el último minuto del tiempo reglamentario para anotar el tanto de la victoria. Fue un sufrimiento que, sin embargo, al final le supo a gloria a la formación de verde.
Todo habría cambiado en el primer minuto si el cabezazo de Adrián Cruz tras el golpe franco ejecutado desde la línea de fondo por Jonathan Aspas no se hubiera estrellado en el poste. Sin embargo, a pesar del empuje racinguista de los primeros compases del encuentro –lo que motivó que el juego transcurriese principalmente en campo visitante–, el marcador no se movió. De hecho, el choque discurrió por unos cauces diferentes a lo de otras veces, puesto que las dos escuadras renunciaron a las bandas para centrar sus esfuerzos en el centro, donde el equipo ferrolano creía que hallaría la manera de superar a su oponente de ayer.
Sin embargo, el compromiso en realidad se volvió bastante insípido porque, a pesar de que era el Racing el que ejercía el control de la situación, apenas era capaz de generar ocasiones para marcar. Tan solo un lanzamiento de Joselu, que se marchó alto, tras el centro de Iosu Villar desde la banda derecha, entra en la cuenta de oportunidades racinguistas claras en esta primera parte. Al menos, lo que sí consiguió es que el Langreo apenas se presentase sobre la portería local, dado que un disparo de Ortiz desde la frontal del área fue lo único capaz de generar en este primer acto.

CONTINUIDAD
Sin demasiadas variaciones en la decoración del partido en la segunda parte –una oportunidad de Adrián Cruz nada más reanudarse el juego que el portero visitante rechazó–, el encuentro se fue introduciendo en una espiral en la que el cuadro verde estaba a la espera de aprovechar alguna de las situaciones que generaba. Pero, como el gol no llegaba, en el ambiente se empezaba a respirar un mayor estado de nervios.
El paso de los minutos, pero sobre todo que el marcador continuase a ceros, obligó al Racing a tomar más riesgos. Estos llegaron primero desde el banquillo con la entrada de Dalmau y Marcos Álvarez, lo que le dio un carácter más ofensivo al equipo ferrolano. Aun así, el campo se fue “inclinando” cada vez más a favor del cuadro verde, que durante varios minutos consiguió que su rival apenas fuese capaz de pasar del centro del campo, lo que al menos le permitía tener cierta seguridad de que, al menos, un punto lo iba a sumar.
Los últimos instantes del partido, de hecho, dejaron ver la defensa numantina del Langreo, con todos sus jugadores replegados en campo propio esperando los ataques del rival. Y, puesto que el cuadro verde no fue capaz de atacar con claridad, los minutos fueron discurriendo sin que se viesen visos de cambios. Solo un golpe franco, a poco menos de diez minutos para el final del partido, botado por Pablo Rey y que se estrelló en el larguero y una contra inmediatamente posterior que Robi estuvo a punto de transformar en gol, igual que el córner posterior, estuvieron cerca de estrenar el marcador.  
Al final, cuando el empate ya se daba casi por bueno, el acierto de Maceira a la hora de remachar dentro del área un balón suelto tras un saque es de esquina marcó la diferencia. Y eso que el Langreo casi agua la fiesta de inmediato, cuando Pablo Acebal se plantó solo ante el meta Mackay, que desvió “in extremis” su lanzamiento. Fue lo que permitió al cuadro verde sellar la victoria y, de esta manera, situarse solo un punto de la cuarta plaza de la clasificación, esa que luce ahora el Murcia, su próximo rival.

Una victoria muy sufrida