Los ferrolanos reciclaron más de 3.500 toneladas de residuos en 2015

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El reciclaje ya no es un término nuevo para la mayoría de los ciudadanos. La convivencia diaria con contenedores amarillos, verdes, azules o iglús y la presencia de colectores subterráneos es reflejo de que la concienciación va haciendo mella con el paso de los años. Para que esto no se olvide y, sobre todo, con el fin de conseguir mejores resultados, Urbaser ha puesto en marcha su campaña anual de fomento de la separación de residuos.
Los objetivos, como explica el  delegado de Urbaser, Luis Torre, “se centran en conseguir la máxima concienciación ciudadana, en la importancia creciente que tiene para cualquier ciudad el hacer una recogida selectiva de calidad tanto cuantitativa como cualitativamente”.
Para eso, explicó, solo se necesita un pequeño esfuerzo en los hogares !que puede ayudar a nuestra ciudad a reducir los residuos que tienen que ir a un vertedero”.
El balance de 2015 da cuenta de que las cosas van por buen camino y así, en Ferrol se han recogido en el pasado año  893.920 kilos de envases en los contenedores amarillos; 1.263.980 kilos de papel en contenedor azul y puerta a puerta y un total de 723.980 kilogramos de vidrio. Además, se han llevado al punto limpio 643.070 kilos de residuos voluminosos. Todo esto suma más de 3.500 toneladas.
Estos miles de kilos de residuos que hubiesen ido a un vertedero contaminando cientos de años se han convertido gracias a la colaboración ciudadana en un recurso con el que fabricar nuevos productos.
Pero el trabajo y la concienciación no acaba ahí. De hecho,  el objetivo marcado por la Unión Europea establece que en el año 2020 se recicle un 50% de todos los residuos producidos.
Para eso, las campañas son fundamentales, pese a que, como asegura Luis Torre, “la gente está muy preocupada por el medio ambiente en general y es muy receptiva a cualquier iniciativa que ayude a cuidar nuestro entorno”.
De todos modos, todavía hay una minoría que se pone como excusa “bulos sin fundamento” como es el que, indica el responsable de Urbaser, “que luego se tira todo al vertedero”. De esta forma, las personas que no apuestan por el reciclaje no tienen que preocuparse más que de quejarse de que no se hace nada.
En este sentido, desde la empresa encargada de la recogida selectiva, se explica a dónde va a parara el contenido de cada uno de los contenedores.
Así,  el papel en el caso de Ferrol se lleva al polígono de Río do Pozo, en concreto a la empresa Coregal, que es una sociedad sin ánimo de lucro  dedicada a ofrecer oportunidades laborales a personas con alguna minusvalía.
Los envases se llevan a la planta de transferencia que tiene Sogama en Río do Pozo, también el vidrio y los residuos del contenedor de resto.
Los voluminosos los trasladan a la empresa Recinor, que además se encarga del punto limpio de la ciudad. Por su parte, del vidrio de encarga Ecovidrio y de los envases, Ecoembes.
El delgado de Urbaser asegura que existe una garantía de que lo que lanzamos a los contenedores se recicla y los ciudadanos pueden estar seguros, siempre que no estén contaminados por impropios.
La razón, aclara, es muy sencilla , “los residuos depositados son un recurso, y por lo tanto no tiene sentido no aprovechar un recurso que tiene valor”.
De hecho, en la actualidad buena parte de los productos de la industria que consumimos tienen en mayor o menor grado algún elemento reciclado.

cada color, su residuo
Los contenedores que se encuentran por toda la ciudad facilitan la labor del reciclaje para el ciudadano, aunque en ocasiones todavía se producen algunos problemas con qué productos van en cada colector.
Torre explica que en cuanto a los residuos a depositar en general todo el mundo tiene claro lo que hay que dejar en el contenedor azul de papel y cartón y en el verde del vidrio (aunque en este a veces se depositan cristales y espejos que deben ir al punto limpio, ya que es contenedor de vidrio no de cristal). Sin embargo, existe algo más de confusión en el contenedor amarillo, mal llamado “el del plástico”, cuando en realidad es de envases (de plástico, bricks, tapas de tarros de vidrio, latas de conserva,  etc). Esto lleva a que aparezcan a veces perchas de plástico, juguetes y otros plásticos “duros” que lo que hacen es contaminar la recogida.
Para evitar que se produzcan estas situaciones, un año más Urbaser lleva a cabo su campaña de concienciación, que va enfocada a toda la sociedad, pero incide especialmente en los colegios, ya que, para Luis Torrre, “los niños son muy permeables a estos mensajes, ven el separar residuos como algo natural, y además los más jóvenes hacen labor pedagógica con los mayores en las casas”. Por otro lado se quiere llegar a la gente de más edad (muchos reciclaban sin saberlo cuando eran jóvenes).
En las últimas semanas la campaña ha comenzado ya a desarrollarse en los colegios y se prolongará aproximadamente a lo largo de un mes. También ha empezado en prensa, y posteriormente, se llevará a cabo una campaña en radio y televisión local con los mensajes que se graven a los niños.
Por el momento, no se cuenta con datos concretos de cada barrio, para poder determinar cuál es el más preocupado por el medioambiente pero, como se indica desde Urbaser, “se estudiará a instancias del concejal de Servicios alguna fórmula para saber cómo funciona en cada barrio y supongo que será desde esta concejalía desde la que se darán datos a la ciudadanía”. n
 

Los ferrolanos reciclaron más de 3.500 toneladas de residuos en 2015