La defensa de Ferreño alega que mató a su exnovia bajo arrebato y obcecación

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El abogado defensor de Óscar Ferreño, el autor confeso de la muerte de su exnovia, Iria García Bouza, se muestra disconforme con los escritos del Ministerio Fiscal y de la acusación particular, que le atribuyen un delito de asesinato con alevosía y otro de quebrantamiento de medida cautelar, por los que solicitan la pena de 20 años de prisión.
En el escrito de defensa se reconoce que el acusado es autor de un delito de homicidio y otro de quebrantamiento, con la aplicación de las circunstancias atenuantes del artículo 21 del Código Penal de obrar por causas o estímulos tan poderosos que hayan producido arrebato y obcecación, y de haber procedido el culpable, antes de conocer que el proceso judicial se dirige contra él, a confesra la infracción a las autoridades.
El acusado se muestra disconforme con la descripción de los hechos realizada por el Ministerio Fiscal, asegurando que el trágico suceso ocurrido el 25 de junio de 2012 en las inmediaciones de la casa de la víctima se produjo en el marco de una discusión y que no creyó que la joven hubiese muerto.
Sin embargo, la Fiscalía y la acusación particular sostienen que el día de autos, Óscar Ferreño se ocultó entre unos matorrales en la calle San Roque de Xuvia y esperó a que llegase la joven, con la que había mantenido una relación sentimental de un año, que se rompió en diciembre de 2010.
El acusado tenía en vigor desde tres días antes una medida de alejamiento que le prohibía acercarse a menos de 200 metros del lugar en el que se encontrase la víctima.
Supuestamente, al detectar la presencia de Iria, de forma sorpresiva se abalanzó sobre ella por detrás y, valiéndose de un objeto cortante extremadamente filoso, le causó diferentes heridas. En concreto, y según consta en el informe forense, la degolló seccionándole por completo la tráquea entre el primer y el segundo anillo, así como la vena yugular izquierda, la arteria carótida izquierda y los dos músculos trapecios, lesiones que resultaron totalmente incompatibles con la vida. El forense precisa que un solo corte pudo comprometer los sistemas circulatorio y respiratorio, “lo que permitiría al agresor asegurarse de que la posibilidad de supervivencia fuera nula”, apostillando que las lesiones no son fruto de una riña o de un hecho fortuito, sino que el agresor actuó con premeditación al sorprender a la víctima por la espalda y levantarle la cabeza hacia atrás.

La defensa de Ferreño alega que mató a su exnovia bajo arrebato y obcecación