Dos firmas optan a redactar el proyecto para rehabilitar Aduanas

El inmueble lleva doce años desocupado y presenta un importante deterioro, también a nivel estructural | jorge meis
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Es el segundo peldaño en la puesta en valor de la fachada marítima de Curuxeiras que la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao desarrollará en los próximos años. La rehabilitación del edificio que hasta hace algo más de una década albergaba las oficinas de Aduanas ha dado el primer paso con el inicio del procedimiento para la redacción del proyecto. Dos empresas –Castroferro Arquitectos y la UTE formada por Proyfe y Abalo Alonso Arquitectos– han formalizado su interés en esta licitación, valorada en cerca de 40.700 euros –sin IVA–. La mesa de contratación decidirá ahora cuál es la más adecuada para convertir este inmueble en desuso, construido en 1940 y reformado en 1985, en un edificio que permitirá al organismo que preside Indalecio Seijo solucionar los problemas de espacio de la sede actual y adecuar las instalaciones a los diferentes usos que se plantean, más allá de los administrativos. 

La recuperación de la antigua Comandancia Naval, cuyas obras ya están en marcha, es la primera fase que se acomete para solventar las limitaciones de espacio. Con la compra y adecuación de Aduanas, el Puerto podrá derivar allí los usos de carácter representativo y de atención a la ciudadanía, como las sesiones de los consejos de administración y navegación, las ruedas de prensa, reuniones, formación de los trabajadores o, incluso, el archivo histórico –también tendrían cabida otros usos culturales, toda vez que la Sala de Exposiciones cambiará de uso–. Además, la recuperación de este inmueble –700 metros cuadrados repartidos en cuatro plantas– permitirá a la Autoridad Portuaria disponer de más superficie si las necesidades futuras  así lo exigen.

Doce años en desuso 
Los doce años en desuso han acelerado el deterioro del inmueble. En la memoria elaborada por el Puerto se indica que el interior está en muy mal estado de conservación y sin mantenimiento de sus acabados e instalaciones. Presenta además “muchisimos problemas de humedad en los muros de fachada, forjados y falsos techos”, entre otros defectos. Es por ello que en la actualidad no podría implantarse en él ningún uso sin antes realizar obras de rehabilitación, restauración y reforma que, además de frenar su deterioro, posibiliten su adaptación a las funciones y usos planificados por la Autoridad Portuaria, respetando su pertenencia al Ben de Interese Cultural de Ferrol Vello y su catalogado como edificio “de elevado valor arquitectónico”.

Dos firmas optan a redactar el proyecto para rehabilitar Aduanas