Logran controlar el incendio de O Val y Ponzos, que calcinó unas 450 hectáreas

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El incendio declarado en la mañana del jueves en la parroquia de O Val quedó estabilizado ayer por la mañana tras calcinar unas 450 hectáreas, según informó la Consellería de Medio Rural. El frente activo superó los cinco kilómetros a última hora del día.
Este fuego obligó a la Xunta a activar el nivel 2 de alerta durante la madrugada por la cercanía de las llamas al núcleo de Picheiro, en la parroquia de Covas. No en vano, cuatro familias de las siete viviendas amenazadas fueron desalojadas, incluida una vecina de avanzada edad con problemas de movilidad. El resto de casas se encontraban vacías por tratarse de residencias de verano. Aunque el Concello les ofreció alojamiento en hoteles de la ciudad, todos optaron por pasar la noche en casas de familiares.
Las viviendas fueron protegidas durante buena parte de la madrugada por los bomberos y los efectivos del GES de Mugardos mediante cortafuegos, lo que evitó cualquier tipo de daño de los inmuebles a pesar de verse rodeados por las llamas. Bajo el control de la Xunta y una vez estabilizados los principales focos,  a primera hora de la mañana se desactivó el nivel de alerta.
En el control de este incendio  han estado trabajando durante dos días 10 agentes, 19 brigadas, 19 motobombas, cinco palas y seis helicópteros, así como dos camiones y 11 bomberos del parque comarcal de Ferrol y agentes del Speis de Narón. También colaboraron efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Según explicó el jefe de bomberos de Ferrol, Aureliano Bacelos, esta fue la tercera vez en lo que va de año que acuden al mismo punto, en el alto de A Lagoa, por un fuego forestal.
Por su parte, el alcalde de la ciudad calificó el incendio de “grave y de tragedia medioambiental”, en una superficie importante aún por determinar. “Por fortuna, no hubo daños para las personas, gracias al trabajo de los bomberos de Ferrol, el GES de Mugardos y los trabajadores de la Xunta”, manifestó. Suárez lamentó que no se hayan tomado medidas preventivas por parte de la administración autonómica para salvaguardar los montes gallegos. 
Extinguidos 
Este incendio en los montes limítrofes entre Ferrol y Narón es el único que permanece activo, después de que ayer a medianoche se diese por extinguido el de la parroquia de Deveso, en As Pontes, que movilizó desde primera hora del jueves a 5 agentes, 8 brigadas, 5 motobombas, 2 helicópteros y una avioneta. Las últimas estimaciones sitúan la superficie afectada en 30 hectáreas, de las cuales 20 son de monte arbolado y diez de raso.
También se pudieron sofocar dos pequeños incendios registrados en la madrugada del viernes en San Sadurniño, en dos puntos separados por tres kilómetros, uno cerca de la salida de la autovía AG-64, en Penavidreira, y otro en el entorno de O Espiño, en Naraío. Tres agentes y dos motobombas participaron en estas laborales de extinción que finalizaron poco antes del mediodía, tras calcinar algo menos de 2 hectáreas. Otro de los conatos extinguidos, que se había activado sobre las 22.00 del jueves, entre Fene y Cabanas, fue controlado por poco antes de la mañana de ayer.

Vigilantes
El vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, insistió ayer en que “actualmente hay más de 3.000 efectivos en el dispositivo contra incendios”. Aunque señaló que estos fuegos “ya están controlados”, advirtió de que “eso no quiere decir que no haya que mantener las máximas precauciones”, al menos mientras duren las actuales condiciones climatológicas de sequía con fuertes vientos y altas temperaturas.
Respecto al origen de los incendios, el vicepresidente gallego afirmó que “el monte no arde solo” y por lo tanto, “el monte si arde en esta época es porque alguien lo incendia y eso es un delito”, concluyó Rueda.  l

Logran controlar el incendio de O Val y Ponzos, que calcinó unas 450 hectáreas