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El CIS sigue con las encuestas en Madrid, pero sin mala intención

Parece mentira que el presidente del CIS, que trabaja codo con codo con políticos, crea que puede seguir haciendo encuestas a los votantes a menos de cinco días de las elecciones madrileñas sin que los partidos empiecen a denunciar que está intentando beneficiar al PSOE. Dado que esos sondeos, como bien saben todos, no se pueden publicar, para el PP solo tienen sentido si la candidatura socialista piensa utilizarlos para orientar su estrategia.

Por fin hay una demostración de juego político

Sea cual sea el resultado del conflicto entre la convocatoria de elecciones en la Comunidad de Madrid y las mociones de censura, al menos lo ha visto venir y ha intentado frenarlo.

¿Viviremos un tiempo histórico?

Veo todo esto muy próximo en el tiempo y en los contenidos y cercano a la certeza.Vamos a vivir un tiempo, o ya lo empezamos a vivir, que será una gran novedad, incluso de carácter histórico, como seguramente nada parecido hayamos vivido.

Máquinas de vomitar mierda

Y unas terminales mediáticas que convertidos en sus camareros emplatan sus excrementos y los sirven con gran boato y propaganda como si fueran el manjar más sano, ecológico, sin aditivos ni adulteración, y elaborado por su mejor chef.A ello se le bautiza como información o se viste de entrevista.

Apuesta por los espacios armónicos (II)

Al presente, hace falta sumar fuerzas coherentes para restar desigualdades y multiplicar los abrazos sinceros para achicar los abandonos entre las personas; pues, cada cual, es un caminante que debe aspirar a construir un peldaño viviente más, basado en la justicia y en la adhesión recíproca para proseguir con la continuidad del linaje. 

Paso a paso para que la desescalada no sea en falso

Que en cuestiones de pandemia se puede traducir en que el nivel de los contagios está todavía lejos de ser el adecuado para volver a esa nueva vida que desde hace unos meses consideramos normal.

¿Y si recreasen algo como la UCD?

Pero ya se dejan oír no pocas voces que piden una ‘refundación general’ y que ambas formaciones caminen hacia una fusión, algo así como una nueva Unión de Centro Democrático, aquel partido fundado por Suárez en 1977 que sirvió para gobernar el país durante cinco años, los primeros de la Transición.Imagino que algo de eso acabará sucediendo, dejando a Vox en el papel de aquella primera, posfranquista, Alianza Popular de Fraga, que, pese a ser un hombre del que se decía que tenía el Estado en la cabeza, jamás pudo colmar su ambición de llegar a ser presidente del Gobierno.