viernes 27/11/20

Picaduras mortales

Ni tiburones, ni leones, ni cocodrilos. Ni tan siquiera el propio hombre. El mayor enemigo de la humanidad es algo tan pequeño como un mosquito. Este insecto se calcula que ha sido el culpable de la muerte de hasta 52.000 millones de personas del total de 108.000 millones que han vivido a lo largo de la historia. Y lo ha hecho como vector de transmisión de muchas enfermedades como el dengue, el zika o el chikunguya entre otras. Pero sin duda ha sido la malaria la que ha costado más vidas. Tanto es así que muchos episodios de nuestra historia no se pueden entender sin la intervención de esta enfermedad. Desde ejércitos poderosos hasta civilizaciones que vieron llegar su ocaso al no saber combatirla, los momentos claves en los que la malaria ha jugado un papel determinante han sido muchos.

Hoy en día sigue siendo una de las principales causas de mortalidad. Entre 1980 y 2010 se han producido entre 1.200.000 y 2.780.000 muertes cada año, lo que supone un incremento del 25% en estas tres décadas. Durante este tiempo se han dedicado muchos esfuerzos en desarrollar tanto vacunas que ayuden en la prevención como métodos de control de los mosquitos. Tanto en uno como en otro caso se han logrado éxitos parciales. 

Aunque en España se logró erradicar la enfermedad en 1964 gracias a una exitosa campaña de prevención activa además de un plan de saneamiento para acabar con muchas de las larvas del mosquito que la transmite, los cambios recientes están haciendo que el fantasma de la malaria vuelva a sobrevolarnos. Los casos importados han aumentado notablemente y el cambio climático está favoreciendo que el mosquito tigre, causante de propagar muchas enfermedades, empiece a conquistar terreno, provocando nuestros primeros casos de dengue y zika autóctonos. El hecho de que algunos mosquitos estén desarrollando además resistencia a los insecticidas no hace más que avisarnos sobre un problema que nos va a afectar en un futuro a medio plazo. 

Ante este panorama no queda más que seguir invirtiendo dinero en investigación, como la realizada por el Instituto de Salud Global de Barcelona que ha logrado identificar que antígenos de la vacuna RTS,S son más eficaces para poder desarrollar otras multivalentes más eficaces. Que no todo van a ser malas noticias. 

Comentarios