Miércoles 21.11.2018

La importancia de la lectura crítica

No nos cansamos de repetir la revolución que ha supuesto Internet.

No nos cansamos de repetir la revolución que ha supuesto Internet. La facilidad con la que ahora accedemos a la información nunca se había dado. No sólo es una cuestión de volumen, también de inmediatez. A la distancia de un sólo clic tenemos conocimientos para los que no hace mucho hubiéramos necesitado días, semanas, meses o incluso años para disponer de ellos. Sin embargo, no todo esto es positivo. La sobreinformación hace que muchas veces no seamos capaces de diferenciar auténtica información de la que es falsa o simplemente publicidad. Significativos son los resultados de un estudio realizado por la Universidad de Stanford, con alumnos de instituto y universidad de 12 estados. No es una muestra pequeña, pues se llegó a reunir más 7.800 respuestas. Estamos hablando de un estudio bien hecho, cuyas conclusiones son una llamada de atención sobre esta nueva situación. Entre los resultados obtenidos destacaba, por ejemplo, que un 80% de los encuestados no eran capaces de identificar un publirreportaje, aunque este estuviera claramente identificado como contenido esponsorizado. Otro dato preocupante fue que ante una fotografía y una información sin fuente y sin contrastar, menos de un 20% llegó a desconfiar de lo que en ella se contaba. Incluso más preocupante es que un 40% no sólo se lo creyó, sino que además lo consideraba una prueba sólida. Podrán pensar que eso es Estados Unidos, y que aquí la cosa no es tan seria. Pero mucho me temo que no. Estudios realizados en España con jóvenes entre 12 y 18 años descubrieron que Internet era considerado como una de las principales fuentes para obtener información. Lo preocupante es que una inmensa mayoría reconocía no disponer de competencias suficientes para evaluar esa información, y se apoyaban para hacerlo en el sentido común, el prestigio de la fuente y en cuantas veces era repetida una noticia en diferentes canales. Nos falta educación crítica y desarrollar las capacidades para analizar los discursos que nos encontramos en las redes. Estar en ellas no significa que las sepamos utilizar ni mucho menos. Más que nunca es muy necesario aprender a leer, que va más allá de identificar unos símbolos y traducirlos en sonido. La falta de habilidad para gestionar la información nos hace vulnerables a la manipulación. Una paradoja en un mundo donde el contrastar algo es más fácil que nunca.

La importancia de la lectura crítica
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