lunes 17.02.2020

Tenemos Sánchez para rato

Con la abstención de ERC y el apoyo,ahora entusiasta, de Podemos tenemos a un futuro presidente del Gobierno que es lo más parecido al hombre mutante que describía Robert Clark en su relato futurista. Del Pedro Sánchez anterior al día de las elecciones está todo dicho .Lo que decía de Pablo Iglesias y el peligro que entrañaría un Gobierno con Podemos, llena las hemerotecas. Lo que está por venir no lo sabe nadie. El pasado ayuda a comprender el presente y permite intuir por dónde pueden ir las cosas pero en el caso de Sánchez la fórmula no es válida porque todo cuanto nos ha dicho hasta ahora ha pasado a ser historia. Lo ha borrado en interés de su único objetivo: retener el poder, ahora mediante su asociación con quienes hasta ayer señalaba como un peligro para los intereses de los españoles.
En fin, los hechos son tenaces y habrá que ir haciéndose a la idea de que si consigue ser investido –y lo tiene muy cerca porque el pacto con ERC está cerrado por arriba– vamos a tener un Gobierno llamado a durar. La votación definitiva será día 7 de enero. 
Es verdad que después la aprobación de los Presupuestos pondrán otra vez a prueba las alianzas conseguidas por el PSOE, pero visto el acuerdo con el PNV (que se cobra el apoyo como acostumbra y esta vez apuntando más alto), y, sabido que ERC quiere volver a gobernar en Cataluña y para volver al “tripartito” necesita al PSC, no me cabe la menor duda de que Sánchez sacará adelante los Presupuestos. Su intención es culminar la legislatura. Tiene a su favor que enfrente tiene una oposición desunida. La derecha está partida en dos y Ciudadanos es una sombra de lo que fue y pudo haber sido de no ser por el descomunal error cometido por Albert Rivera.
Digo que el Gobierno Sánchez va a durar lo que no quiere decir que no se avecine una etapa de inestabilidad política visto que por cuenta de la otra rama del independentismo catalán (la que maneja desde la distancia el prófugo Puigdemont), el presidente de la “Generalitat”, Quim Torra, anuncia que está decidido a echarse al monte desobedeciendo a la Justicia que le ha inhabilitado. Ante semejante escenario que puede presentarse días después de la investidura, ¿qué haría Sánchez? Llamarle al orden recordando que el Artículo 155 de la Constitución sigue vigente? En su condición de nuevo vicepresidente del Gobierno, ¿apoyaría Pablo Iglesias la decisión? 
Son algunas de las preguntas que podríamos haber formulado a los protagonistas del acuerdo pero no pudo ser. Suprimieron la rueda de prensa. Mal comienzo.

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