miércoles 30/9/20

Narón busca su futuro

a comarca de Ferrol ha estado castigada en las últimas décadas por diferentes decisiones políticas, sobre todo de carácter industrial y militar, que la han sumido en una especie de crisis permanente y que ha tenido en la ciudad naval la principal damnificada. 
Pero si Ferrol y la mayor parte de municipios de la zona se han visto profundamente dañados por las diferentes y escalonadas reconversiones navales que se han producido desde los años 80, perdiendo no solo miles de puestos de trabajo, sino también miles de habitantes, el caso de Narón resulta, cuando menos, curioso.
A nadie se le escapa el más que notable crecimiento que ha tenido nuestro municipio desde los 60. No hay más que echar un vistazo al INE para constatar que desde 1960 hasta la actualidad el censo de Narón se ha incrementado en 22.646 personas, pasando de los 16.434 habitantes de 1960 a los 39.080 del recién finalizado 2019. Esta circunstancia ha situado a Narón como octavo municipio de Galicia, y lo acerca cada vez más al vecino Ferrol, que ya está en solo en unos escasos 67.000 habitantes –y a la baja-. 
Pero estos datos no nos deben llevar al optimismo, o al menos a un optimismo exaltado que nos impida observar y analizar dos fenómenos que nos sitúan en la realidad de Narón y, sobre todo, en cómo debemos afrontar el futuro. El primero, un dato cuantitativo. Narón alcanzó su máximo poblacional en 2014, al superar ligeramente los 39.574 habitantes y, desde entonces, el Instituto Nacional de Estadística arroja cifras en negativo, hasta los 39.080 vecinos y vecinas de 2019.
¿La razón? Pues posiblemente hay varias, pero sin duda la principal se corresponde con el segundo de los fenómenos que ha sufrido Narón en años pasados: el incontrolado y desordenado desarrollo urbanístico. Sí, es verdad que la apuesta por las promotoras de viviendas convirtió al municipio en un atractivo espacio en el que invertir –sobre todo para parejas jóvenes, que no podían hacer frente a los astronómicos precios del centro de Ferrol–, pero la clara ausencia de políticas de humanización y urbanización; en definitiva, la inexistencia de un proyecto de ciudad, derivó en lo que es Narón hoy en día: un término municipal deslavazado, sin un punto de unión claro y sin organización de servicios que atiendan en condiciones a las vecinas y vecinos que cada vez menos eligen este municipio para establecer su residencia.
Efectivamente, miles de familias pernoctan en Narón, pero, ¿dónde trabajan? ¿Dónde desarrollan la mayor parte de sus vidas? ¿Y su ocio? Aunque es evidente que los grandes centros comerciales y áreas de influencia, uno de ellos en este municipio, dan parte de la respuesta a estas preguntas, no es menos cierto que Narón precisa de espacios comunes, de elementos identitarios y de un orden urbano humanizado e integrador que dinamice el pequeño comercio, la hostelería, el turismo y, sobre todo, la vida y el día a día de sus vecinos y vecinas.
Todo ello sin olvidar que Narón es un municipio compuesto por parroquias rurales y que éstas también tienen que jugar un papel fundamental, no solo en el futuro, sino también en el presente del municipio. Narón ha llegado a ser lo que es gracias al esfuerzo y trabajo de sus gentes, muchas de ellas residentes o naturales del inmenso rural naronés. Por ello, la apuesta por un planeamiento sostenible, que no olvide a este sector primario y que contemple relaciones con las diferentes parroquias y lugares, debe ser prioridad para la llamada clase política.
En este marco, y con la confianza plena en las posibilidades de un municipio que ha demostrado tener el potencial suficiente para alzarse como octavo de Galicia, nace Ágora Narón, una entidad que pretende coser, unir y sumar fuerzas para, con “xeito” y con esa visión de identidad propia, construir; construir un Narón que demostró en el pasado lo que es capaz de ser, que duerme expectante en el presente y que busca un futuro donde el municipio dé ese paso que necesita y que parece que tanto le cuesta. Es el momento de Ágora Narón. ¿Te sumas? 
Carlos Bascoy es portavoz de la 
Asociación Ágora Narón

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