Miércoles 21.11.2018

El barquero (off topic)

Me levanto a las cinco y media de la mañana; llego a trabajar

Me levanto a las cinco y media de la mañana; llego a trabajar a las seis; desayuno delante del ordenador; paro para comer de dos a cuatro (también delante de ordenador); y finalizo mi vida laboral a las siete. No llego a casa hasta media hora después. Mientras que mi mujer hace la cena, yo hago otras tareas domésticas y pongo la mesa. Tras saciar nuestro voraz apetito, lo único que puedo hacer es sentarme en el sofá y ver la tele media hora, no más, pues al día siguiente tengo que levantarme como les he dicho muy temprano; todo ello, por cierto, por un “puñado de dólares”.
Mi vida es, con ligeras variaciones de horario, la vida de cualquier trabajador de este país, muy distinta, por cierto, a las de otras personas que con el dinero ajeno se tiran una “vida padre” de muy señor mío.
Me refiero a aquellos que, viviendo en céntricos hoteles cuya factura no pagan, se levantan a la hora que les viene en gana. Desayunan largo tiempo en distendida charla con sus amiguetes, y luego se dan un paseíto con las manos en los bolsillos a contemplar la arquitectura urbana, exhibiendo una sonrisa de auto complacencia mientras hacen tiempo antes de su comilona de rigor y eterna sobremesa diaria.
Con semejante rutina espero que después del descomunal ágape nuestro protagonista tenga el “Seny” de coger un taxi, porque me resulta muy difícil creer que sin prescindir de todas las farolas de camino al hotel, consiguiera llegar sano y salvo a él. Creerán ustedes que me estoy refiriendo a un millonario. No se equivocan. Efectivamente el personaje en cuestión tiene su gran fortuna a buen recaudo. Pero es que además de millonario es prófugo de la justicia española.
Y ustedes se preguntarán (y yo de paso también reflexiono sobre la cuesitón) ¿cómo es posible que este señor viva de esta manera y sin ningún tipo de preocupación, mientras el resto de los mortales no sabemos si vamos a llegar a fin de mes? ¿Cómo es posible que uno de nuestros socios en la Unión Europea no haya dictado, en su momento, la inmediata extradición de este golpista a España? Buenas preguntas, ¿no les parece? Risueño y confiando el sr. Puigdemont aparece un día sí y otro también demostrando que controla la situación, y que se ríe de nuestro Estado de Derecho. Otros “harán un manejo magistral de los tiempos”, no lo dudo, pero éste se ríe de todo y de todos.
Ojalá, y no me gusta desear el mal a nadie, que este sospechoso de ser un “vago cósmico”, pase unos cuantos años en la cárcel, así al resto de los españoles no se nos quedará la cara de tontos que se nos queda cada vez que aparece en televisión “disfrutando de la vida” y diciendo lo que le viene en gana sin asumir ninguna consecuencia. Confío pues que la Justicia, siempre lenta, sea implacable con él.
 

El barquero (off topic)
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