lunes 18.11.2019

Berlín sale a la calle para celebrar el 30 aniversario de la caída del Muro

Decenas de miles de personas quisieron celebrar “la noche de las noches” que cambió la historia

Berlín sale a la calle para celebrar el 
30 aniversario de la caída del Muro

Berlín conmemoró ayer el treinta aniversario de la caída del muro que la dividió durante 28 años con un acto festivo ante la Puerta de Brandeburgo, símbolo de la fractura que la capital alemana superó y que, tras una vertiginosa sucesión de eventos, condujo a la reunificación del país.

Decenas de miles de personas se congregaron en una tarde gris y húmeda ante el monumento que durante décadas le fue impedido cruzar a los habitantes del este y oeste y que ahora preside el centro de la capital.

El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, proclamó que ayer era una ocasión para recordar “la noche de las noches, después de la cual nada volvió a ser como antes”, y agradeció especialmente a los ciudadanos “valientes” germano-orientales, que “escribieron la historia”.

Hace tres décadas una confusa declaración ante la prensa del entonces portavoz del Gobierno germano-oriental, Günther Schabowski, precipitó los acontecimientos: la gente entendió que se permitía pasar al oeste; fue el comienzo de la caída del muro.

Steinmeier agradeció el papel de Estados Unidos y especialmente al presidente Ronald Reagan, que en este mismo lugar pidió “derribar este muro” en plena Guerra Fría, pero aprovechó para desear que en el futuro sea posible cooperar con esa “América como socio dentro del respeto mutuo”. Sin citar a nadie, el presidente alemán formuló su confianza en que Estados Unidos siga siendo “socio en la democracia y la libertad, contra el egoísmo nacional”.

El discurso de Steinmeier contenía además un mensaje de rechazo del racismo y del antisemitismo, justo en el mismo día en el que se conmemora el violento ataque del régimen nazi contra la población judía de Alemania que condujo finalmente al Holocausto y la posterior derrota del régimen de Adolf Hitler.

El presidente alemán vinculó aquellos acontecimientos de odio con los más recientes vividos en Halle, una ciudad no lejos de Berlín y en el antiguo territorio del este del país, cuando un ultraderechista intentó hace pocas semanas cometer una masacre contra una sinagoga.

“Pero a través de nuestro país surgen nuevos muros: muros de la frustración, de la rabia y del odio (...) muros que son invisibles y que, sin embargo, dividen”, admitió Steinmeier, manifestó en una clara alusión al ascenso de la ultraderecha de la Alternativa para Alemania (AfD), el partido que cosecha cada vez más votantes en el antiguo territorio de los “länder” de la desaparecida República Democrática Alemana (RDA).

Antes que el presidente alemán había sido Angela Merkel la que, en un acto previo junto a una sección del antiguo muro que perfila el contorno del memorial erigido para explicar su significado, proclamó que “ningún muro es tan alto o tan ancho que no se pueda atravesar” y recordó a los muertos por la dictadura del régimen que lo levantó.

“No les olvidaremos. Recuerdo a las personas que fueron asesinadas junto a este muro porque buscaban la libertad. Recuerdo a las 75.000 personas que fueron llevadas a prisión por fugarse de la república”, manifestó la canciller, que también quiso recordar a los ataques del III Reich contra los judíos alemanes en 1938.

Desfile con “Trabis”

Cientos de alemanes conmemoraron la efeméride con un desfile de los históricos Trabant, conocidos popularmente como “Trabis”, el coche que se convirtió en un icono de la reunificación y que incluso cuenta con un mural propio en los vestigios del muro.

Los participantes en la marcha abrieron de manera simbólica una puerta en el otrora paso fronterizo entre Turingia y Baviera, que dividía Alemania Oriental y Occidental. l

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