lunes 18/1/21

Alemania inicia, entre el temor y las dudas, un confinamiento más estricto

El Gobierno de Merkel cierra los comercios no esenciales, la hostelería, el ocio 
y la cultura

Dos personas llegan al centro de vacunación de Berlín | filip singer (efE)
Dos personas llegan al centro de vacunación de Berlín | filip singer (efE)

Alemania se sumió ayer en una fase aún más estricta de su segundo confinamiento, con la incertidumbre sobre su duración, el temor a las consecuencias económicas y las crecientes tensiones por su aplicación entre el Gobierno central y los länder.

Al menos hasta final de mes los colegios permanecerán cerrados -al igual que el ocio, la cultura, la gastronomía y los comercios no esenciales- y los residentes de los distritos con mayor incidencia no pueden alejarse más de 15 kilómetros de su localidad, para atajar la propagación de la pandemia.

Estas fueron algunas de las medidas acordadas el pasado martes por la canciller alemana, Angela Merkel, y los líderes de los 16 estados federados, que limitaron además las reuniones privadas los convivientes más un persona de fuera del domicilio.

“El muy elevado número de muertos y la sobrecarga de las ucis nos muestran que estamos ante una fase muy, muy severa” de la pandemia, aseguró el portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert, que consideró que esta “situación hace necesario” mantener y endurecer el parón de la vida pública y la actividad económica del país germano.

Pese al acuerdo, la aplicación está siendo muy desigual en los länder, sobre todo en la limitación de la movilidad y el cierre de guarderías y colegios.

Desacuerdo en las regiones

Los estados federados, competentes en estas materias, están desviándose de lo acordado, ya sea por la evolución local de la pandemia, su situación socio-económica o por motivos políticos, creando fricciones con el Gobierno federal que quiere una “implementación consecuente” y uniforme.

Baviera, por ejemplo, ha impuesto la restricción de la movilidad en 28 distritos, mientras Baden-Württemberg ha decidido no aplicar esta medida y otros länder han retrasado la decisión o la han dejado en mera recomendación.

En educación, Mecklemburgo-Antepomerania y Berlín planean una vuelta al colegio escalonada durante este mes, mientras Baviera ha optado por que todos sus estudiantes trabajen durante todo enero desde casa.

Consecuencias económicas

Las consecuencias económicas siguen también en lo alto de la agenda. Los Verdes, entre otros, exigen que el confinamiento se endurezca, obligando a las empresas a permitir el teletrabajo siempre que sea posible, mientras los sindicatos piden el “derecho a decidir” del trabajador en este ámbito durante la pandemia.

Luego están los empresarios y el Partido Liberal (FDP), que critican las últimas restricciones del Gobierno, citando como ejemplo la quiebra de la cadena de moda Adler, con 171 filiales y 3.350 trabajadores, y un estudio del Instituto de Investigación del Mercado Laboral y el Empleo (IAB), que calcula que cada semana de confinamiento supone una pérdida de 3.500 millones de euros o cuatro décimas del producto interior bruto (PIB).

Por su parte, la agencia de calificación de riesgo Moody’s anunció que estima una evolución negativa de las finanzas de los estados federados este año porque no prevé que se recuperen los ingresos fiscales mientras se mantiene un elevado gasto por la crisis, que prolonga con este nuevo confinamiento.

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