martes 10.12.2019

O Chiclé está mucho más cerca de la prisión permanente revisable tras asesinar a Diana

El juez deberá dictar sentencia en los próximos días en atención al veredicto de culpabilidad que leyó el jurado popular
Juan Carlos Quer sale acompañado de su equipo letrado de los juzgados con una gran satisfacción por el veredicto | EFE
Juan Carlos Quer sale acompañado de su equipo letrado de los juzgados con una gran satisfacción por el veredicto | EFE

Culpable de haber privado ilegalmente de libertad a Diana Quer, así como de haberla agredido sexualmente y de matarla intencionadamente, sin riesgo para su persona que pudiera proceder de la defensa por parte de la víctima, para ocultar otro delito contra la libertad sexual cometido sobre ella. Así reza el veredicto emitido por unanimidad por el jurado popular contra el rianxeiro José Enrique Abuín Gey, “O Chiclé”, al que no considera culpable de haber intentado o consumado la violación. De todos modos, el reconocimiento de que la mató para ocultar otro delito, en este caso contra la libertad sexual, es lo que abre la puerta para que el futuro penal del acusado esté más cerca de una condena única de prisión permanente revisable, como reclama Fiscalía y acusación particular, a lo que la defensa se opuso. 

El abogado de la familia Quer, Ricardo Pérez Lama, y el padre de la malograda joven madrileña, Juan Carlos Quer, casi dan por hecha esa condena, pero ahora deberá de ser el presidente del tribunal, Ángel Pantín, quien dicte en los próximos días una sentencia en la que se recoja la pena a imponer en atención al veredicto que emitió el jurado popular, y que estará condicionada al hecho de que “O Chiclé” cometió el crimen para ocultar la agresión sexual.

Hechos probados
En dicho documento se consideró probado que Enrique Abuín se encontraba hacia las 2.40 horas del 22 de agosto de 2016 en las proximidades de la confluencia entre el Paseo do Areal y la Rúa Venecia, donde abordó a Diana Quer y le propinó un golpe en la zona cervical que la aturdió, y por la fuerza le arrebató el teléfono móvil y la introdujo en el maletero del Alfa Romeo 166 en el que había llegado al lugar. El jurado entiende probado que inmovilizó a su víctima con bridas y cinta adhesiva que portaba en el coche, en el que la transportó a una nave abandonada de Asados —en el camino arrojó al mar el iPhone 6 de Diana cuando cruzaba el viaducto de la AG-11 sobre la ría—, a donde llegaron sobre las 3.10 horas estando ella privada de libertad.

El jurado consideró también probado que Abuín desnudó a Diana y “realizó  con ella actos de contenido sexual que no se han podido determinar” aprovechando que la tenía sometida mediante el uso de la fuerza física. De igual modo, señaló que el acusado, con la finalidad de acabar con la vida de la joven, o al menos asumiendo que con ello podría causarle la muerte, “le situó una brida plástica de más de 40 centímetros de longitud en el cuello y apretó fuertemente, lo que produjo la muerte de la víctima por estrangulamiento, con fractura perimortal del asta mayor del hueso hioides”. 

El tribunal popular añadió que, luego, arrojó el cuerpo desnudo de la joven a un pozo lleno de agua dulce en la referida nave industrial, donde también tiró el bolso con efectos personales de Diana. En el veredicto se recoge que, tras cerrar el pozo con su tapa, el acusado “abandonó el lugar, limpió el vehículo y se deshizo de la ropa de Diana”. Se señala que “el cuerpo, por la razón que fuera, quedó emergido en la superficie del pozo”, y que en un día no determinado, posterior al menos en 20 días a la noche del suceso, el acusado volvió y lastró el cadáver con bloques de adobe unidos por cables para que no emergiera.

Del mismo modo, el jurado confirmó que, cuando “O Chiclé” acabó con la vida de Diana “esta no tenía ninguna posibilidad de defensa al encontrarse en un lugar desconocido para ella, donde nadie podía prestarle ayuda al encontrarse abandonado y separado de otras viviendas”, y al tener mucha más fuerza física el acusado y sujetarla con bridas y cintas adhesivas. El tribunal popular precisó que cuando Enrique Abuín mató a Diana “lo hizo con la intención de ocultar el delito contra la libertad sexual”. 

En cuanto a las circunstancias modificativas de la responsabilidad penal, el jurado señaló por cinco votos a favor y cuatro en contra que el hecho de que el acusado reconociera por propia voluntad el último día de 2017, cuando estaba detenido por el crimen de Diana, haberla matado y donde estaba el cuerpo, y condujo a los investigadores a ese lugar, “favoreció de forma relevante el esclarecimiento de los hechos”, pero no de una forma decisiva.

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