jueves 04.06.2020

El precio de las principales especies en las lonjas creció un 25% en cinco años

La variación en el coste por unidad muestra una mayor volubilidad que el resto de sectores productivos

El tráfico de clientes en los mercados de la ciudad se incrementó drásticamente en diciembre | daniel alexandre
El tráfico de clientes en los mercados de la ciudad se incrementó drásticamente en diciembre | daniel alexandre

Uno de los sectores económicos que, al menos en Galicia, se ven más afectados por la llegada de la Navidad es, sin dudas, el de la alimentación. Cenas de empresa y comidas familiares suponen un incremento de la demanda de toda clase de productos, haciendo de este uno de los meses del año más caros para hacer la compra. Teniendo esto en cuenta, no es raro observar que el precio medio de las principales especies de las lonjas de Ferrol y Barallobre creció hasta un 25% en el último lustro. Sin embargo, al contrario que otros sectores en los que se da un crecimiento continuo y estable, el alimentario es voluble e impredecible, con precios que no siempre responden a la demanda o a las existencias del producto.
Pongamos como ejemplo dos de las especies más demandadas durante las fiestas navideñas: el pulpo y los percebes. En el primero de los casos se puede observar un incremento del 75% en su precio en lonja en los últimos cinco años –de 5,2 euros el kilo a 9,1–, lo que puede llevar a la conclusión de que este crecimiento se ha dado de manera paulatina y natural a lo largo de los años. No obstante, un análisis rápido de este período muestra que, pese a la tendencia a la subida, siempre se pueden dar situaciones como la de 2016, en el que se pasó de los 8,1 euros por kilo a los 5,3; prácticamente el mismo precio que el trienio anterior.
En el segundo caso, el de los percebes, resulta completamente opuesto al del pulpo pues, pese a su gran demanda, su coste en lonja ha descendido un 12,5% desde 2013. Lo más interesante, no obstante, es que la evolución interanual de los precios alcanzados es completamente caótica y dependiente de muchos factores más allá de la demanda. De hecho, entre ambos años el número de capturas descendió un 67,65% en diciembre –de 136,4 kilos a 44–, mientras que su precio medio solo se incrementó un 32,35% –de 13,6 a 18 euros–. Curiosamente el número de capturas de esta especie a día de ayer asciende a 35 kilogramos, y sin embargo su coste sigue siendo inferior al de un lustro atrás –11,9 euros–.

Impacto en los mercados
La fluctuación en el coste de la mercancía tiene, lógicamente, un impacto directo en las plazas locales; no obstante, hay muchos otros factores a tener en cuenta a la hora de establecer precios. Tal y como explican los presidentes de las asociaciones de comerciantes de los mercados de A Magdalena y Recimil, Amor Pérez y Francisco Maceiras, respectivamente, el aumento en el volumen de clientes –en muchos casos exponencial conforme se acercan las Navidades–, o el precio fijado por los proveedores repercute siempre en el coste final de cara al consumidor.
El número de compradores crece en estas fechas “pese a ofrecer la misma calidad durante todo el año”, señala Amor, que ve como las instalaciones de la calle dos Irmandiños se ven más inundadas de vecinos con cada día que pasa. “En diciembre la gente quiere lo bueno en sus casas, así que viene al mercado”, apostilla la presidenta, que le gustaría que hubiese un flujo similar todos los días del año.
El tipo de género también resulta importante, tal y como explica Francisco Maceiras, pues determina qué va a ofrecer cada persona en su hogar. El rape, por ejemplo, continúa siendo el producto estrella al no perder cualidades una vez es congelado, mientras que en el caso de la merluza “los clientes prefieren esperar al último momento, dado que siempre se percibe ese proceso de conservación”. l

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