martes 10.12.2019

Las opciones solidarias se multiplican con la proximidad de las fiestas navideñas

La Cofradía de la Merced también recoge alimentos no perecederos, en un bajo de la calle Real.
La Cofradía de la Merced también recoge alimentos no perecederos, en un bajo de la calle Real.

La inminente llegada de la Navidad se percibe en la colocación y encendido de luces, la apertura de belenes, la decoración de casas y comercios y también en la abundancia de opciones solidarias que permiten compensar el consumismo sin freno al que estas fechas nos conducen. Los norteamericanos tienen un “Giving Tuesday” (algo así como un “martes para dar”) que llega después de la locura del “Thanksgiving”, el “Black Friday” (fecha en la que las cuentas de los comercios pasan del rojo al negro por las ventas), el “Small Business Saturday” o el “Cyber Monday”. En Centroeuropa lo que se lleva son los mercadillos navideños que alumbran las fiestas antes de final de mes y en los que proliferan los productos artesanales.

Ferrol tiene sus propios rastrillos solidarios, que en la proximidad de la Navidad organizan diferentes asociaciones. También se multiplican las recogidas de alimentos no perecederos.

El viernes pasado se inauguraba en el número 20 de la calle Dolores el rastrillo de la asociación Nuestra Señora del Carmen, cuyos beneficiarios son los huérfanos y viudas de la Armada. Abre hasta el domingo 8. La asociación Amigos de Escaes ofrece artesanía de Perú en el número 62 de la calle Galiano para financiar sus proyectos de desarrollo y cubrir necesidades básicas. Están abiertos hasta enero, con descanso los domingos. Y Manos Unidas mantiene un espacio en el 128 de la calle Real hasta el 13 de diciembre con el objetivo de recaudar el dinero que les permita llevar a cabo su plan educativo y contra la discriminación de la mujer en zonas rurales de Honduras.

Otra opción para ejercitar la solidaridad es la de donar alimentos no perecederos. La Cofradía del Santo Entierro los recoge en el número 25 de la calle Dolores hasta el 14 de diciembre. Todo lo recopilado se muestra en un escaparate y se entregará a Cáritas Parroquial de San Julián. También la Cofradía de la Merced mantiene esta tradición, en su caso con un escaparate en el estanco “La casa del fumador”, en el número 160 de la calle Real. Se recogen alimentos hasta mañana para el Banco de Alimentos.

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