lunes 16.09.2019

Manuel Vázquez Castro | “Los astilleros ya no pueden vivir sin la ayuda o el complemento que proporcionan las empresas externas”

Presidente de Aclunaga

El gerente de la compañía auxiliar fenesa Norinver toma el mando de la Asociación Clúster Naval Gallego en todo un cambio de dinámica en la que la presencia de estas empresas complementarias es ampliamente mayoritaria, superando incluso a la fija de los astilleros

El vigués Manuel Vázquez, en su despacho de Norinver, empresa auxiliar del polígono Vilar do Colo, en Fene, fundada por él mismo en 2007 | jorge meis
El vigués Manuel Vázquez, en su despacho de Norinver, empresa auxiliar del polígono Vilar do Colo, en Fene, fundada por él mismo en 2007 | jorge meis

Durante años, la industria auxiliar en el sector naval ha jugado un papel esencial pese a no estar tan reconocida como los propios astilleros. Sin embargo, el nombramiento de Manuel Vázquez Castro (Vigo, 1969), gerente de la fenesa Norinver, como nuevo presidente de la Asociación Clúster Naval Gallego (Aclunaga) muestra el peso y el reconocimiento que estas compañías se han labrado a lo largo de las últimas décadas.

Desde la fundación de Norinver en 2007 ¿Qué evolución ha visto en el naval gallego? 

Lo que hemos visto durante estos doce años son los ciclos típicos del sector. El naval nunca va muy aparejado con los ciclos económicos, sino a otros como renovaciones de flota o posibilidades en algún sector estratégico como ha sido el gas. Así que durante estos años hemos tenido los altibajos típicos de la fluctuación propia de esta actividad. Evidentemente nosotros, como estamos afincados en la ría de Ferrol, no hemos sufrido el problema agravado que tuvieron los de la ría de Vigo con el tema de los astilleros privados.
 
¿Qué supone su nombramiento como presidente de Aclunaga? 

Para mi supone una continuidad. Yo ya estuve en la Junta Directiva durante los últimos ocho años como vicepresidente. Eso sí, es la primera vez que la presidencia recae en una industria hasta ahora llamada auxiliar y que a mi me gusta llamarla más complementaria, dado que los astilleros ya no pueden vivir sin la ayuda o el complemento que proporcionamos las empresas externas. Es la primera vez, además, que esta industria tiene más peso que los astilleros en cuanto al número de participantes, que normalmente era muy paritario. En este caso serían unos cuatro o cinco astilleros contra catorce empresas complementarias, lo cual demuestra el peso de estas dentro del sector naval, que representa dos tercios del PIB del mismo. 

Su antecesor en el cargo, Marcos Freire, centró mucho su mandato en la internacionalización ¿Habrá continuidad con esto? 

Nosotros vamos a darle continuidad a lo que ha hecho la directiva anterior. De hecho parte de la Junta Directiva actual procede de la anterior. Nosotros vamos a apostar por la diversificación, no solo mediante la internacionalización sino por que nuestros asociados amplíen su gama de productos y servicios. Hay sectores en los que se pueden ofrecer servicios muy similares o parejos al naval y nuestras empresas pueden diversificarse ahí, precisamente para evitar todos esos altibajos no solo derivados del ciclo económico, sino del ciclo constructivo de los buques. Muchas veces aunque un astillero tenga carga de trabajo durante dos o tres años hay diferentes flujos porque esta no es lineal. Y en cuanto a los astilleros, más diversificados ya no pueden estar, hay muy pocos cuya cartera de clientes sea exclusivamente nacional. 

¿A dónde diría que se dirige el sector naval gallego? 

El naval gallego es muy diferente del naval del resto de países. Así como hay astilleros más especialistas, más específicos, aquí en Galicia tenemos los civiles, que hacen de casi todo y que cualquier cosa que se les proponga tienen capacidad de resolverla y para acometerla; hace una década hacíamos buques offshore, oceanográficos, ahora hacemos yates, ferris, cruceros de lujo… Yo creo que el naval gallego en ese sentido tiene una ventaja competitiva con respeto a otros países porte tiene capacidad para adaptarse a todo lo que vaya surgiendo en el mercado. Y en cuanto al militar, el cliente principal de Navantia es el que es, la Armada española, y tiene sus diversificaciones y búsqueda de oportunidades internacionales, pero sí que es verdad que en esta se aporta más ingeniería o conocimiento que la mano de obra o carga de trabajo que puedan traer. 

¿Qué impacto tendría la industria 4.0, especialmente la robotización, en la comarca? 

Yo no creo que eso vaya a afectar al tejido de la comarca porque muchos procesos que se dicen de robotizar o de automatizar, en realidad se va a mejorar lo que ya existe. Al final estos son trabajos que requieren de una mano de obra muy intensiva, de una serie de medios auxiliares y de talleres que, por la tendencia que está llevando la industria pública, tienden a desaparecer de sus instalaciones. Estamos viendo un proceso de prejubilaciones que no es que vaya a dejar al astillero sin capacidad productiva, pero sí que la va a destinar a procesos de ingeniería, de astillero 4.0, automatización, digitalización... y va a caer cada vez más en la industria complementaria el peso de las obras. Yo no creo que eso vaya a afectar de forma negativa o al peso que pueda aportar la industria de la comarca. Es un cambio de dinámica, de modernización y automatización de los procesos existentes, así que no creo que vaya a afectar al tipo de negocio que la industria auxiliar tiene con el propio astillero.

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