jueves 14.11.2019

Las fiestas de Ferrol pondrán coto al consumo de alcohol en menores de edad

Habrá controles para impedir situaciones como las 138 asistencias en Santa Mariña, Esmelle o San Xoán
En ls conciertos en la plaza de España o en Amboage podrá controlarse el acceso de jóvenes con bebidas, impidiendo su paso | e.c.
En ls conciertos en la plaza de España o en Amboage podrá controlarse el acceso de jóvenes con bebidas, impidiendo su paso | e.c.

Las alarmantes cifras de intervenciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad y sanitarios en las fiestas de este verano que se celebraron en San Xoán –concierto de Kiko Rivera–, Esmelle –los días de actuación de Olympus y París de Noia– y Santa Mariña –Combo Dominicano–, con 138 asistencias y una de cada dos motivada por intoxicaciones etílicas, casi en su totalidad de menores, ha hecho que desde el área de Seguridade del Concello de Ferrol hayan decidido tomar medidas drásticas.

Las fiestas de la ciudad pretenden eliminar, o al menos minimizar, el consumo de alcohol en menores de edad y por eso estará prohibido en las actividades incluidas en el programa lúdico y se controlará también la venta de alcohol por parte de establecimientos. Para poder llevar a cabo estos objetivos, el concejal de Seguridade, Germán Costoya, y el jefe de la Policía Local, José Antonio Chao, dieron a conocer ayer un programa pionero en la ciudad sobre control de consumo.

Se establecerán dos tipos de medidas, “filtro” e “intro”, en los diferentes conciertos, a juicio de los cuerpos de seguridad, y sin previo aviso. La primera de las modalidades consistirá en establecer un perímetro cerrado en la zona de los recitales que, pese a ser al aire libre, podrán estar vallados o encintados, controlándose el acceso de las personas tanto a la plaza de España como a la de Amboage, con el fin de que no se introduzcan bebidas alcohólicas por parte de los menores. Tampoco se permitirá –tanto a menores como a adultos– la introducción en estos recintos de cualquier tipo de objeto que pueda ocasionar daños, ya sea botellas o vasos de cristal u otro tipo de instrumentos susceptibles de provocar altercados.

La segunda apuesta de esta campaña de seguridad es la fórmula “intro”, que supondrá la presencia en los conciertos o actividades de policías locales u otros efectivos de distintos cuerpos, sin uniforme, para pasar desapercibidos y pedir, en caso necesario, las identificaciones a supuestos menores que consuman alcohol.

El objetivo de esta campaña es, señalan desde el Concello, preventivo, aunque, como se indicó desde la Policía, puede llegar a ser sancionador, con multas de entre 600 y 3.000 euros –subsidiariamente deberán hacerse cargo los padres– o la posibilidad de sustitución de la sanción por charlas para jóvenes o trabajos en beneficio de la comunidad. Estas fórmulas no se están aplicando en la actualidad y sería la primera vez que se efectúan, explicó José Antonio Chao.

Además, los establecimientos que vendan alcohol sin ser a adultos pueden enfrentarse a multas de al menos 3.000 euros, sin posibilidad de sustitución por actividades reeducadoras.

También se prestará especial atención al botellón, ya que aunque en mayores de edad no estaría prohibido –en Ferrol existe una zona limitada en el Cantón de Molíns, el conocido como cenicero– sí en menores, a los que se controlará especialmente. 

El concejal de Seguridade, Germán Costoya, mostró su preocupación por las situaciones que se están dando y aportó los informes policiales que constatan las 138 actuaciones en las fiestas de Esmelle –en dos días–, San Xoán y Santa Mariña, de las cuales 72 fueron a consecuencia de intoxicaciones etílicas, en las que tuvieron que intervenir efectivos de Protección Civil, Policía o sanitarios. Además, de estas asistencias, en 42 casos fueron los padres de los menores afectados los que tuvieron que acudir a hacerse cargo de sus hijos.

Además se produjeron 50 intervenciones motivadas por problemas de orden público –agresiones o peleas– en las que el consumo de alcohol fue uno de los detonantes.

Costoya calificó de “intolerables” estos hechos, por lo que se tomó la decisión de afrontar esta problemática con esta campaña organizada por el Concello.

Aunque desde Seguridade se pretende controlar las fiestas en toda la ciudad, ya sean organizadas por el Concello o por otras entidades, afirma que en las “propias” como estas que comienzan este mismo viernes, el Ayuntamiento pretende “botar o resto” para afrontar esta situación que se está dando en los jóvenes ferrolanos, para “salvagardar a sanidade dos menores e tamén para evitar os problemas de orde público que xeran estas actitudes”.

Para poner coto al consumo se dispondrá en cada concierto de entre seis y diez agentes, ya que algunas zonas son de más fácil control que otras. En los conciertos al aire libre –previstos en plaza de España, Amboage y Canido– no se establecerá un cierre hermético, pero sí se puede vallar o precintar la zona con control policial de acceso a la misma.

Con respecto al control de la circulación con motivo de las fiestas de Ferrol, no habrá medidas extraordinarias a diario, salvo el día de los fuegos del día 31 de agosto, o algún corte de tráfico específico en zonas como Canido, donde se lleven a cabo los conciertos.

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