domingo 07.06.2020

Ferrol, única ciudad sin mejoras en la calidad del aire pese al confinamiento

La industria es la principal fuente de polución atmosférica mientras que en otras urbes gallegas es el tráfico
La medidas de calidad del aire se efectúan en la ciudad nava desde el parque municipal| jorge meis
La medidas de calidad del aire se efectúan en la ciudad nava desde el parque municipal| jorge meis

La contaminación ha disminuido en este estado de alarma, debido a un menor tráfico y actividad productiva en general. En Galicia, las grandes ciudades se han visto beneficiadas medioambientalmente también en este sentido, como recoge un informe elaborado por Adega. Sin embargo, Ferrol, que cuenta con una estación de tráfico en el parque Reina Sofía para realizar estos controles, es la excepción, ya que  es la única de las siete ciudades en las que no solo no han mejorado destacablemente los datos de calidad del aire, sino que, por el contrario, la mayor concentración de óxido de nitrógeno detectada, se da precisamente en una fecha en la que estaba en marcha en confinamiento poblacional.

El informe publicado por la entidad ecologista evalúa las repercusiones de la falta de actividad general en las calles en la calidad del aire de las siete grandes ciudades gallegas, detectando que con la disminución de la actividad, también bajaron  las emisiones y por lo tanto se esperaría una mejor calidad del aire. Algo que se ratifica en todas las ciudades –Santiago, A Coruña, Lugo, Ourense, Pontevedra y Vigo– salvo en la naval.

Aunque, como indica Adega en su informe, “son moitos os factores que afectan na calidade do aire nunha cidade, polo que non se deben sinalar unicamente as medidas adoptadas como causa da posible redución, xa que habería que considerar tamén a meteoroloxía”, lo cierto es que considera que una reducción en las fuentes de emisión debería llevar a una disminución en la concen-tración de contaminantes en la atmósfera.

El estudio evaluó las concentraciones de Óxido de Nitrógeno (NO2), producto de los procesos industriales, de las centrales de obtención de energía, o del transporte. En este sentido, el transporte de vehículos ligeros se redujo notablemente durante el confinamiento, por lo que podría servir de referencia para ver cómo el tráfico afecta a la calidad de aire en las ciudades.

Sin embargo, al contrario que en las demás localidades estudiadas, en el caso de Ferrol se observa que el confinamiento no ha producido un descenso significativo en la presencia de NO2 en el aire.

De hecho, los datos recogidos indican que se redujo en tan solo un 7% la concentración de Nitrógeno durante la primera etapa del confinamiento con respecto al inicio del año. Sin embargo, si se tienen en cuanta los datos máximos registrados para cada una de las etapas, se comprueba que es durante la primera fase del confinamiento en la que se registraron los valores puntuales más altos en lo que va de año (28 de marzo). Las  medias  calculadas  en  cada  una  de las  etapas permiten ver que al principio del período la concentración era inferior que la correspondiente en el año 2019  con un ligero ascenso da reducción, hasta un 41% en esta primera etapa de la pandemia –a principios de año ya era de un 38%–, pero, según se concluye, no es significativa porque si se tienen en cuenta los valores medios de 2019 y de 2020, se comprueba que el valor medio del año pasado es un 37% inferior que el de este año, por lo que en Ferrol no se observa una mejora significativa en la calidad del aire, con respecto a los niveles de NO2.

Por esto, desde la entidad ecologista se concluye que cabría pensar, ante los resultados, que en la ciudad naval no se redujo el  tráfico tan abruptamente como en otras ciudades o que este tránsito non es la principal fuente de NO2 en Ferrol, por lo que la mejora de la calidad del aire dependería más de la limitación de la contaminación procedente del sector industrial.

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