El entorno del Arquitecto Marcide se encuentra sumido en una total oscuridad

la calle Doadores de Sangue, con luz natural

Visitar a algún familiar, abandonar el hospital a última hora de la tarde o acudir a Urgencias una vez que oscurece supone un problema extra, tener que llevar consigo un teléfono móvil con luz o linternas encendidas. 

La calle Irmandade de Doadores de Sangue, así como el aparcamiento situado frente al Marcide y el acondicionado por el Concello y con acceso por la calle lateral del hospital, carecen totalmente de iluminación, lo que supone un peligro para los viandantes, que, a menudo, se tropiezan por no poder ver por donde caminan. Además, los usuarios del hospital se enfrentan al miedo de tener que recorrer la zona y toparse con alguien, al no ver nada a su alrededor.

Esa falta de iluminación es una constante que se repite desde hace meses pero que ha vuelto a ocasionar las quejas de la ciudadanía estos días.

No se trata de un fallo eléctrico ni de la avería de las farolas sino de algo mucho más complejo, el robo de cable de cobre que no solo afecta a la zona de los hospitales sino también al entorno de A Malata, Ciudad Jardín, Carrefour, San Pedro o Santa Icía.

Los kilometros de cable sustraído colapsan la atención a las averías que deben realizarse y al que las arcas municipales debe hacer frente, aun cuando en algunos casos las reposiciones solo han durado unos días.


El robo de cable de cobre está detrás de estos problemas para volver a dotar de luz la zona en penumbra 


La última cifra facilitada por el Concello estimaba en 80.000 euros el coste de la reposición del cobre sustraído en solo tres meses. Además, en zonas como A Malata o el Marcide se han vuelto a instalar los cableados y ya han sido objeto de nuevo de robos.

Desde la empresa encargada de las reposiciones se opta ahora por soldar las arquetas por las que se accede al cableado, pero ya se han utilizado patas de cabra para reventarlas y retirar de forma rápida metros de cable –los ladrones proceden a atar el cable con una cuerda y esta al coche, por lo que al arrancar se llevan en poco tiempo gran cantidad de cable de cobre–.

La concejala de Servios, Ana Lamas, recordaba que los robos de este material en la ciudad ha afectado ya a barrios como el de A Malata, Santa Mariña, Catabois, San Xoán, los hospitales, Leixa, Parque Ferrol y Cidade Xardín y la vigilancia no impide que las sustracciones continúen, por lo que se pide también la colaboración ciudadana. En algún caso se ha detenido in situ a algunos de los ladrones que causan destrozos, un sobrecoste a las arcas locales y una situación de miedo y peligrosidad para el ciudadano. 

El entorno del Arquitecto Marcide se encuentra sumido en una total oscuridad

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