Viernes 24.05.2019

Enel desmiente a Endesa y sitúa el cierre de As Pontes en el año 2030

La italiana afirma que si los gobiernos no solicitan una extensión no planea ampliar la vida útil de sus centrales

Cartel criticando a Enel en las protestas de los trabajadores de Endesa frente a la central de As Pontes el pasado enero | jorge meis
Cartel criticando a Enel en las protestas de los trabajadores de Endesa frente a la central de As Pontes el pasado enero | jorge meis

Enel, el grupo empresarial público italiano propietario del 70% de la eléctrica española Endesa, afirmó durante la celebración de su última junta general de accionistas el pasado jueves que, de no solicitar los gobiernos una extensión por problemas de suministro, cerraría sus centrales térmicas de As Pontes y Litoral, Almería, en 2030.

Según informó ayer la ONG Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente (Iidma) –confirmado por el diario italiano “Valori.it”–, el grupo energético planea cumplir con la normativa europea de emisiones y cerrar sus centrales en territorio itálico en 2025 y las españolas en 2030. Estas previsiones, anunciadas por el director ejecutivo de Enel, Francesco Starace, chocan directamente con las establecidas por la propia Endesa, que afirmó que gracias a las inversiones realizadas en As Pontes se podría extender la vida útil de la central hasta mucho tiempo después de esta fecha.

Las declaraciones derivan de una serie de preguntas realizadas por las ONGs Iidma (España), Re:Common (Italia), Urgewald (Alemania) y Fuerza Mujeres Wayuu (Chile), que, como cada año, efectuaron al consejo de administración de la compañía durante su junta general sobre el futuro de su negocio. En esta ocasión, no obstante, la italiana optó por alejarse de sus tradicionales evasivas y respondió de forma contundente que pensaba seguir “una dirección verde”.

Como prueba de ello, Francesco Starace anunció, además, que Enel se retiraría del proceso judicial en el que se vio envuelto tras interponer un recurso a un Decreto Ley del gobierno italiano que sitúa el cierre de todas las centrales de la compañía en su territorio para 2025.

Carbón importado
Otro de los puntos más polémicos que han rodeado al grupo italiano en los últimos años, la importación de carbón de zonas conflictivas o en las que no se respetan los derechos humanos, también fue mencionado por Starace tras ser cuestionado por las cuatro ONGs.

Tras ser preguntada el pasado mes de abril por Iidma sobre el origen de su carbón, Enel confirmó que en su gran mayoría era importado de Colombia y Rusia. En este sentido, el director ejecutivo admitió que, efectivamente, la iniciativa Bettercoal –a la que está adscrita Endesa y que busca que se respeten los derechos laborales de los mineros en todo el mundo– había detectado graves deficiencias en las condiciones de los trabajadores de los yacimientos rusos.

En cuanto a las minas colombianas, el directivo no realizó ninguna mención directa.

Comentarios