El cine Adriano cumple mañana 50 años desde que proyectó la última película

El edificio, un referente de la arquitectura indiana de Fene, está actualmente en venta por parte de sus herederos | daniel ,alexandre

Mañana se cumplen 50 años desde que el mítico cine Adriano de Fene echara el telón por última vez. Fue el 27 de febrero de 1972 cuando se pudo disfrutar en este edificio indiano del último pase, con la proyección de la película, “El señor de Hawai”, largometraje de 1963 protagonizada por Charlton Heston e Ivette Mimieux.


El inmueble languidece viendo como el paso de los años entierra en el olvido el que fuera uno de los espacios de referencia para el ocio del municipio fenés. Se inauguró un día de Navidad de 1947, con la película “Dilinger, enemigo público número uno” (1945). Se ofrecían pases a diario, a excepción de los miércoles, aunque la sesión más concurrida de todas era la infantil de los domingos a las tres de la tarde. Aquellas funciones se anunciaban por el sistema de megafonía instalado en el exterior del edificio, que se hacía acompañar de la melodía “El negro zumbón”, una pieza que se convirtió en la sintonía de la sala para los lugareños, como recordaron días atrás en la emisora municipal Radio Fene, que emitió un programa especial para dar cuenta de la efeméride.


El cine recibió el nombre del padre de su promotor, Antonio Fernández Fernández, el conocido como el “Indiano de Barallobre”, que mandó construir también otro emblema de la arquitectura indiana del lugar como la Casa de la Maleta, de los años 20.


El cine Adriano fue un referente en la comarca en el momento de su apertura. El patio de butacas se concibió imitando los teatros clásicos de herradura a la italiana, con una planta semielíptica y palcos en altura y es uno de los elementos que más llama la atención a quien lo visita. Si bien en un principio la sala estaba destinada a la proyección de películas, también se dedicó ocasionalmente a la celebración de bailes, algunos organizados por la Liga de Amigos de Barallobre, que retiraban las bucatas ancladas al suelo para el evento y las volvían a colocar.


Dura competencia

Lamentablemente lo que en su día fue un referente se transformó en un espacio vetusto al que le tocó competir con otras salas más modernas, inciándose así su decandencia, que apuntalaría la apertura del cine y sala de fiestas Perla, con sus dos zonas de proyecciones punteras en las que disfrutar de los mejores estrenos cinematográficos. Así pues, este espacio de Perlío concentraría el grueso de la oferta de ocio no solo del municipio, también de la comarca. Ante la incapacidad de competir con nuevas formas de ocio y salas como la de Perlío, que fue un referente de la época, la mayoría de los pequeños cines del municipio cerraron sus puertas en los años 60 y 70. En el caso del Adriano su explotación pasó a manos de los propietarios del Perla, pero no lograron devolverle su esplendor y cerró en 1972.


Intentos por conservarlo

Hasta la fecha el cine Adriano pasó varias fases, todas ellas pensadas para devolverle parte de su esplendor. En los años 80 fue sede del grupo de teatro Tagallo. En los 90 fue habitado por ocupas que deterioraron gran parte del interior como consecuencia de un pequeño incendio. Fue fruto de varios robos, como recuerdan desde el Concello, y en el año 2008 se sustrajo del interior la maquinaria de proyección que se encontraba en su interior. Aunque intentaron conservarlo, sus actuales propietarios han decidido ponerlo en venta por 150.000 euros.

El cine Adriano cumple mañana 50 años desde que proyectó la última película

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