domingo 25.08.2019

La “Castiñeira” llega al cuarto de siglo con el sabor original

La confitería “Gascón” de la carretera de Castilla ganó en 1994 el concurso de la “Tarta de Ferrol” y mantiene la receta
Rosinda Rubio y Pedro García, con la tarta de castañas y el escaparate especial creado para el aniversario | daniel alexandre
Rosinda Rubio y Pedro García, con la tarta de castañas y el escaparate especial creado para el aniversario | daniel alexandre

Una base hojaldrada; un puré de castaña confitada (marrón glacé) con trozos de este fruto seco; encima, un bizcocho; y un acabado final con azúcar glas espolvoreado que permite darle una decoración. Estos son los ingredientes de la “Castiñeira” o “Tarta de Ferrol”, que cumple 25 años. Fue el resultado de un concurso organizado por las confiterías de entonces, que buscaban un producto con el que poder identificar a la ciudad (al estilo de la tarta de Santiago, por ejemplo) y que tuviese como base un ingrediente gallego. Así que se propuso la castaña, tan importante en la alimentación antes de la llegada de la patata, como eje de la nueva creación. La elaboración ganadora fue la de José Rubio Gascón y la generación de su hija y su yerno, la cuarta que regenta una pastelería con el nombre “Gascón” en la ciudad, mantiene, más de dos décadas después, la misma receta.

“La tarta tiene variaciones porque después cada pastelería hacía la suya en su casa”, explica Rosinda Rubio. “Pero la nuestra es la misma que hizo mi padre”, añade, al tiempo que lamenta el cierre de numerosos establecimientos dedicados a la repostería.

El suyo luce estos días un escaparate especial dedicado precisamente al aniversario. “La vendemos muchísimo, gusta un montón”, explica Rubio. “Es una tarta de viaje que aguanta 10 o 15 días sin estar en la nevera, no la hay que consumir en el día como una de nata”. Eso la convierte, no solo en un dulce para consumir en la ciudad, sino en un regalo ideal para que se lleven los turistas o los ferrolanos que viven fuera. “Incluso la enviamos por transporte”, añade.

Rosinda Rubio y Pedro García están ahora al frente del emblemático establecimento que hace esquina en Recimil con la carretera de Castilla. En su camino por la innovación no han dejado atrás los sabores clásicos. Lo que funciona, no se cambia. La “Castiñeira” se vende en un único tamaño al precio de 20 euros y ofrece “ocho raciones buenas”.

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