martes 27/10/20

El cisma entre JxCat y ERC por Torra pone la legislatura al borde del abismo

La renuncia a votar de los diputados del partido del president tumba los presupuestos de la Cámara catalana
Torra recibe el aplauso de los diputados del JxCat mientras los de ERC permanecen en sus escaños | toni albir (efe)
Torra recibe el aplauso de los diputados del JxCat mientras los de ERC permanecen en sus escaños | toni albir (efe)

El cisma entre JxCat y ERC, constatado ayer a raíz de la retirada de la condición de diputado en el Parlament del presidente de la Generalitat, Quim Torra, situó la legislatura al borde del abismo.

De todos los encontronazos de ambos socios del Govern desde el inicio de la legislatura, tras las elecciones del 21 de diciembre de 2017, este es el que más se parece al preludio de unas elecciones anticipadas, que ya no descartan fuentes de JxCat.

La jornada, que se preveía tensa puesto que la Mesa del Parlament debía reunirse al mediodía para decidir si acataba la retirada del acta de diputado de Torra, ordenada por la Junta Electoral Central (JEC), se inició con un movimiento que cogió a contrapié a JxCat, favorable a hacer caso omiso de esa orden.

Pérdida del escaño

El secretario general del Parlament, Xavier Muro, como responsable de la administración parlamentaria, dio instrucciones a los servicios de la cámara para que se ejecute la orden de la JEC y se haga efectiva la pérdida de la condición de diputado de Torra.

En el centro de todas las miradas se situaba entonces el presidente del Parlament, Roger Torrent, figura preeminente de ERC: si hacía caso omiso de la JEC y permitía a Torra votar en el pleno se arriesgaba a incurrir en un delito de desobediencia, pero si acataba la retirada del acta de diputado iba a ser blanco de los ataques de JxCat y la CUP.

Finalmente, la Mesa avaló las instrucciones dadas por el secretario general, pese a que los representantes de JxCat, Josep Costa y Eusebi Campdepadrós, habían propuesto “dejarlas sin efecto”.

La colisión entre JxCat y ERC en ese momento ya era una realidad.

Mientras Costa reprochaba a Torrent que hubiese dejado sola a JxCat en la Mesa en defensa de la condición de diputado de Torra, el presidente del grupo parlamentario de ERC, Sergi Sabriá, pidió a sus socios no caer en una “desobediencia estéril”.

Desobedecer abiertamente a la JEC y permitir a Torra votar en el pleno, alegaba ERC, supondría que todas las votaciones que se hagan a partir de ahora en el Parlament sean impugnadas y anuladas. Al arrancar el pleno, a las 15.00 horas, el enfrentamiento entre las dos principales fuerzas independentistas alcanzó su máximo nivel.

Secuestro del voto

Torrent acusó al Tribunal Supremo y a la JEC de “secuestrar” el voto de Torra al retirarle el acta de diputado, prometió que intentará “revertir” esta situación, pero a la vez dejó claro que hay que proteger la “validez” de las votaciones del pleno, por lo que anunció que el voto del president “no se contabilizará”.

Torra pidió entonces la palabra, como presidente de la Generalitat, para exhortar a Torrent a garantizar sus “derechos como diputado” y lanzar una advertencia: “Lo que pone en riesgo la continuidad de las instituciones es precisamente la retirada de mi condición de diputado”, dijo, en plenas especulaciones sobre la posibilidad de que esta crisis desemboque en elecciones.

Al término de su discurso, en el hemiciclo se vio la imagen del divorcio entre las dos fuerzas del Govern: mientras diputados y consellers de JxCat se ponían en pie para ovacionar a Torra, los de ERC –incluido el vicepresidente del ejecutivo catalán, Pere Aragonés– se negaban a aplaudir.

Ganar tiempo

El presidente del grupo parlamentario de JxCat, Albert Batet, visiblemente molesto con Torrent por negarse a admitir el voto de Torra, le pidió que suspenda el pleno para ganar tiempo e intentar encontrar una solución de consenso sobre el president.

Al ver que Torrent decidía mantener el pleno, Batet ha anunciado que los diputados de JxCat no participarían en las votaciones.

Y así fue: a la hora de votar el presupuesto del Parlament para este año, el grupo de JxCat no paretó ningún botón y las cuentas  que estaban pactadas con los Comuns fueron rechazadas.

Con las relaciones entre JxCat y ERC al rojo vivo, hoy está previsto que comparezcan, ante la comisión de investigación del Parlament sobre la aplicación del artículo 155 de la Constitución, los exconsellers del Govern del 1-O condenados a prisión.

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