Una Segunda División irreconocible

El Racing se reencontrará, como mucho, con ocho equipos de aquella temporada 2007/2008
Una Segunda División irreconocible
Los trabajos de sustitución del césped siguen según lo previsto I Emilio Cortizas

El 15 de junio de 2008, hace exactamente quince años, el Racing conseguía en A Malata su victoria más amarga en Segunda División. El triunfo ante el Castellón (1-0) era, antes de la disputa de la última jornada del campeonato liguero, la primera condición para que el equipo ferrolano pudiese conservar su plaza esa temporada. Además, tenía que darse una de estas dos opciones: que el Córdoba no puntuase en Anoeta (en caso de empate, el Racing tenía perdido el “average” particular con el cuadro andaliz) o que el Alavés no le ganase al Celta en Balaídos. Al final, y pese a que parecía imposible, se conjugaron ambas: el Córdoba arañó un empate en el campo de la Real Sociedad y el conjunto vitoriano ganó en Vigo. El Racing, pese a sumar 50 puntos, descendió a Segunda B. Fue el último partido de la escuadra ferrolana en la liga a la que ahora regresa tras ascender directamente como campeón de su grupo en Primera Federación. 


Una década y media es mucho tiempo y la categoría que se encontrará el Racing a partir de finales de agosto guarda muchas diferencias con respecto a aquélla que abandonó en 2008. El nombre –ahora es Liga Smartbank–, las exigencias técnicas y materiales, las condiciones salariales de los futbolistas, la implantación del una tecnología como el VAR... 


Son muchos, por lo tanto, los cambios en todos los órdenes. También en la relación de equipos que competirán con el Racing. De hecho, hasta el momento son seis los conjuntos con los que los pupilos de Cristóbal Parralo coincidirán con respecto a la campaña 2007/2008. El Sporting de Gijón –que aquel año acabó ascendiendo a Primera–, el Las Palmas, el Tenerife, el Elche –que regresa tras perder la máxima categoría–, el Albacete y el Eibar estaban esa temporada en Segunda División, como el Racing. Esos seis equipos podrían ampliarse a ocho una vez finalicen los playoffs de ascenso a Primera y Segunda que se están disputando. Por arriba, el Deportivo Alavés se está jugando –falta el choque de vuelta– con el Levante el ascenso a Primera y, por abajo, el Castellón dirimirá con el Alcorcón una plaza en Segunda.


Del resto de los contrincantes a los que me medirá el Racing hay de todo. El campeón de aquel año, el Numancia, acaba de descender a Segunda RFEF; el Málaga, que también subió entonces a la máxima categoría, acaba de bajar a Primera Federación. 


Además, otros dos, como la UD Salamanca y el Granada 74, ya no existen y el Xerez y el Polideportivo Ejido jugarán la próxima campaña en la Tercera División andaluza. Muchos cambios, en definitiva, pero es que ya han transcurrido 15 años. 

 

Césped

Las obras de sustitución del césped de A Malata continúan según lo previsto. Tras la retirada de los aspersores, las máquinas comenzaron ayer las tareas de retirada de los tepes en la zona del campo más pegada a la grada de Preferencia. 


De momento se ha actuado sobre la hierba que hay entre las líneas que limitan el campo y las vallas, que también serán sustituidas antes del comienzo de la competición en Segunda, tal y como estipula la normativa de esta categoría, que establece la Liga de Fútbol Profesional. 


No hay un plazo fijo para la finalización de estos trabajos, que cuentan con financiación de la Diputación de A Coruña, tal y como anunció en marzo su presidente, Valentín González Formoso, en la firma de un acuerdo de patrocinio para la última parte de la temporada recién finalizada. La institución provincial aporta, en concreto, alrededor de 200.000 euros en este proyecto. 

 

Una Segunda División irreconocible

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