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Se esfumó el sueño verde

Álex López se lamenta por la derrota sufrida ante el público racinguista que acudió en gran número al estadio de Balaídos | jorge meis

Racing 0-1 Nàstic


Se esfumó el sueño del ascenso a Segunda para el Racing. El equipo ferrolano perdió ante el Nàstic en la primera eliminatoria del playoff de ascenso a la categoría de plata. En un campo de Balaídos repleto de aficionados racinguistas, lo que hizo que, más que otra cosa, pareciese A Malata, el cuadro verde pagó muy caro un error que le costó el gol en contra. Antes le faltó acierto para convertir las ocasiones de que dipuso y después le faltó la claridad necesaria para alcanzar un empate que, en caso de prórroga, le habría dado el pase por acabar mejor clasificado en el torneo regular.


A diferencia de otros partidos, sobre todo los últimos de la liga regular, la salida del Racing no fue nada tibia. Al contrario, no tardó el equipo ferrolano en adueñarse de la posesión de la pelota. Sus llegadas a la meta rival, sin embargo, no se tradujeron en más peligro que en un lanzamiento desviado de Del Pozo –la principal novedad en el once racinguista– tras un pase desde la izquierda de Heber Pena.


Aunque con menos intensidad que en los primeros minutos, no dejó en ningún momento el Racing de tener el control del partido. Y sus acercamientos a la portería rival, aunque menos numerosos de lo que habían sido, seguían sido sinónimo de peligro. Asi pasó en otra de las incontables acciones de Heber Pena por la izquierda, que esta vez se resolvió con un pase a la llegada en segunda línea de Fran Manzanara, que tiró, solo dentro del área, a los pies del portero Manu García.


Al menos, el Racing lograba que el Nàstic no le crease peligro más que a través de acciones a balón parado, fórmula a través de la cual Dani Romera envió alto un cabezazo en la mejor opción de la escuadra tarraconense. Fue lo más destacado de un tramo final de la primera parte, que ya no tuvo prácticamente nada más que contar hasta el descanso.


Amplitud

En vista de su pobre rendimiento de la primera parte, entró el Nàstic a la segunda dispuesto a adelantar sus líneas en busca de la portería contraria. Aunque fue el Racing el que siguió llevando la manija del encuentro, creando peligro sobre todo a través de las internadas de Heber Pena, el cuadro catalán parecía más cerca de aprovechar cualquier error del contrario para adelantarse en el marcador del choque.


Llegó este al poco de pasar la hora de juego y el Nàstic sacó el máximo provecho de él cuando Dani Romera se adelantó a un rival para plantarse solo delante de Gazzaniga. Ahí apostó por dar un pase atrás para que Nil, sin oposición, remachase la pelota a la red.


Entró entonces el partido que peor se le da al Racing. En desventaja en el marcador y con la necesidad de atacar con rapidez ante un rival bien organizado, el cuadro verde no fue capaz de encontrar soluciones para buscar la portería contraria. El partido, de hecho, se volvió mucho más abierto de lo que se pensaba y eso hizo que el equipo ferrolano fuese viendo cómo los minutos iban pasando para acercarse al final.


Apretó el Racing en el tramo final del partido y, ya en el tiempo de prolongación, dispuso de dos ocasiones para empatar. Pero ni David Rodríguez ni Alayeto pudieron marcar y el Racing se quedó sin sueño.

Se esfumó el sueño verde

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