Precariado gaditano

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Ha terminado la huelga del metal en Cádiz, donde hemos visto escenas desagradables que yo entiendo, por la tensión emocional provocada por unas condiciones de vida muy degradadas, con empresarios pagando 300-400 € menos de lo que marca un convenio, ya de por sí obsoleto. Por pura empatía, felicito a los huelguistas por haber ganado el pulso a una patronal propia del siglo XIX, y aguantado pelotas de goma decoradas con un “Viva España”. Sin llegar ni de lejos a estos extremos, algo parecido ocurre aquí: trabajadores de Navantia protegidos por un convenio digno, y trabajadores de compañías auxiliares “ajustados” por convenios de empresa manifiestamente mejorables; muchos se han buscado la vida fuera, y habrá que ver si regresan cuando empiecen a construirse las nuevas fragatas. Espero y deseo que la nueva reforma laboral conceda la prevalencia al convenio de sector frente al de empresa.

Precariado gaditano