Unas 30.000 personas participan en un nuevo macrobotellón en Barcelona, con saqueos

El propietario de uno de los locales afectados retira una cristalera tras los incidentes registrados la pasada noche a raíz de un botellón en las playas de Barcelona/EFE
|

Unas 30.000 personas participaron anoche en el macrobotellón celebrado en las playas de Barcelona, en el que se provocaron destrozos y saqueos en dos restaurante y un bajo comercial de la Villa Olímpica, ha informado el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle.


Este macrobotellón, según Batlle, no ha tenido "los incidentes graves" y ha sido de menor intensidad que el que tuvo lugar durante la noche del viernes al sábado en la plaza de España y alrededores aunque, a consecuencia de los actos vandálicos y los incidentes, 14 personas fueron detenidas en las playas.


Los servicios médicos de urgencias atendieron a 39 personas heridas, 15 de ellas de carácter menos grave. Estos incidentes, ha incidido el teniente de alcalde, ha sido de menor intensidad y no se han registrado los apuñalamientos que sí se dieron en la jornada precedente.


Y ha informado de que las personas que quedaron graves por heridas de arma blanca en el macrobotellón de la madrugada del sábado están fuera de peligro.


Batlle ha explicado que, a raíz del macrobotellón de ayer, se desplegó en la plaza de España un dispositivo conjunto de Mossos y Guardia Urbana que blindó la zona y con el que se cerraron las estaciones de Metro cercanas, lo que derivó en que las personas que deseaban participar en un nuevo macrobotellón se dispersaran por las playas, el Parc de Joan Miró, distrito de Sant Martí o la propia montaña de Montjuic.


En el conjunto de estas fiestas, ha indicado, la Guardia Urbana y los Mossos han detenido a treinta personas, de las que trece lo han sido en los incidentes habidos en las playas y alrededores.


Batlle ha subrayado que, en conjunto, durante la noche se han registrado "incidentes menores", excepto "la vandalización" de dos restaurantes y un local comercial, y, ya de madrugada, un enfrentamiento directo con la policía que ha acabado sobre las siete de la mañana.


El teniente de alcalde ha señalado que el dispositivo de policía desplegado anoche ha estado "bien dimensionado" y ha rechazado las críticas de algunos testigos de que los agentes tardaron en llegar a los incidentes del botellón. "La policía no ha estado ausente", ha remachado.


En este sentido, ha explicado que los Mossos y la Guardia Urbana ya tenían monitorizada a media tarde la convocatoria del botellón en las redes sociales e intuían que probablemente se desplazaría de plaza de España a las playas, lo que les permitió definir el plan de acción.


"Incidentes graves no se han producido", ha insistido el teniente de alcalde, quien ha agregado que estas acciones se dan también en otras fiestas mayores o verbenas, aunque ha calificado los incidentes de "preocupantes".


Batlle ha expuesto de nuevo el análisis según el cual, el botellón celebrado ayer en la plaza de España ha supuesto "un punto de inflexión", por su violencia y modo de acción, respecto a los habidos en la ciudad en los meses anteriores.


Ha recordado, en este sentido, de que desde el mes de junio, Mossos y Guardia Urbana han desalojado del espacio público de la ciudad a unas 300.000 personas, "con una actitud sancionadora" pero, sobre todo, "preventiva".


Se ha pasado, ha precisado, "de una ocupación masiva del espacio público" a tener "un problema de orden público", cuya competencia corresponde a los Mossos, a quienes ha agradecido su trabajo, así como la labor del conseller de Interior, Joan Ignasi Elena, "para hacer frente a este punto de inflexión".


El teniente de alcalde ha apostado, igualmente, por revisar algunos protocolos para "dimensionar" mejor los dispositivos policiales cuando hay incidentes, aunque no ha precisado en qué sentido deberían ser esos cambios.


Ha llamado a hacer una reflexión, junto con sectores sociales, de ese cambio de paradigma en las noches de los días festivos, "de esos fenómenos que se están enquistando", ha subrayado.


Como sociedad, ha continuado, hemos de reflexionar sobre el consumo excesivo de alcohol en la vía pública pero también sobre la edad de los participantes y la tendencia de beber "hasta caer al suelo".

Los incidentes de esta noche se han analizado a primera hora en una reunión celebrada en el ayuntamiento con la asistencia de la alcaldesa, Ada Colau.


Las fiestas de la Mercè acaban esta noche con un espectáculo pirotécnico en la avenida María Cristina y plaza de España, por lo que se mantiene el dispositivo de seguridad. 

Unas 30.000 personas participan en un nuevo macrobotellón en Barcelona, con saqueos