Frenar a un toro de forma cuestionable

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Atropellar de muerte a un toro que ha huido de un concurso de recortadores es, a priori, cruel. Y que te graben haciéndolo es un problema. En menos de media hora tienes cuatro grupos animalistas denunciando el maltrato y al día siguiente, al menos uno presentando una querella criminal. Claro que con el morlaco corriendo sin control a medianoche por las calles del pueblo (Brihuega) igual resulta complicado encontrar formas más compasivas de frenarlo. Sobre todo cuando ya ha mandado a dos vecinos al hospital. Por los que, por cierto, nadie ha preguntado. Esperemos que estén bien. FOTO: Toros por las calles de Pamplona | efe

Frenar a un toro de forma cuestionable