Tokio lo tenía que intentar

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Rumor o secreto a voces, la promiscuidad entre los deportistas en las villas olímpicas es un clásico. Y conocedores del asunto, los organizadores de los Juegos de Tokio han decidido instalar camas de cartón para evitar las relaciones sexuales en las habitaciones. Entendemos que ellos tienen que intentarlo, pero si hay un grupo de personas que debería ser capaz de no necesitar un colchón para la actividad amatoria son los atletas. De hecho, diría muy poco de su forma física que, metidos en harina, no pudiesen mantener otras posturas que la de estar tumbados. FOTO: Una de las camas de cartón de Tokio | efe

Tokio lo tenía que intentar