La suerte de tener un avión privado

|

Qué suerte tu marido tenga interés en diversificar su cartera de negocios y se haya comprado un jet privado para alquilarlo. Qué suerte cuando ese marido es futbolista, se va al PSG y tú, que te vas con él a París, tienes compromisos profesionales que te obligan a estar en la capital de España al menos una vez a la semana. Puestos a pasarse horas y horas de vuelo, mucho mejor en un avión solo para ti, con asientos de cuero, acabados en madera de nogal y comodidades varias. Así hasta puedes aprovechar el tiempo con alguna afición. Y las fotos para Instagram quedan mucho mejor. FOTO: Pilar Rubio, en Madrid | efe

La suerte de tener un avión privado