Tapar las vergüenzas

El Gobierno nos ha brindado una semana llena de anuncios, cuyos titulares animaban a la sonrisa como nos dijo la ministra de Sanidad. Sin embargo, detrás de cada titular resulta que abunda la letra pequeña. Y, lo importante ya no es tan bonito. De hecho, la pirotecnia desplegada para tapar las vergüenzas de la concesión de los indultos se apagó poco después de su lanzamiento.


Es lo que pasado con la bajada del IVA de la luz. Tiene tantos condicionantes que ha dejado fuera a más del 75% de los autónomos y las pymes. Además, la rebaja es muy corta en el tiempo, apenas 6 meses, cuando las previsiones de precios a futuro siguen siendo muy negativas para los consumidores; se va a empezar a notar en la factura de julio, cuando en el los cinco últimos meses la subida se acerca al 60% y, sólo en junio, el incremento se calcula en un 46,5%, y, finalmente, el ahorro medio será de 5 o 6 euros en una factura media este mes de más de 80 euros.


La sonrisa también iba a volver a nuestros rostros con la eliminación de las mascarillas en el exterior. Pero, no. Resulta que hay que llevarla siempre encima y usarla siempre que no podamos mantener la distancia de 1,5 metros y, por supuesto, en el interior. Con el agravante de que el régimen sancionador permanece intacto. También han conseguido helarnos la sonrisa con el anuncio de la vuelta de la normalidad a los estadios de fútbol. Resulta que en este caso serán las comunidades quienes tengan que decidir cuántos entrarán, cómo y cuándo. En este caso, el Gobierno hace el bonito anuncio, pero serán los presidentes autonómicos los encargados de helarnos la sonrisa.


Y, por último, por si los fuegos artificiales no eran suficientemente espectaculares para tapar la concesión de los indultos, se anuncia la vuelta de los viajes de las personas mayores. Pero, resulta que también esta decisión tiene letra pequeña, ya que se reducen estos viajes del Imserso en un 15% por lo que miles de mayores se quedarán fuera.


La pregunta ahora es qué más estará preparando la factoría de Moncloa, porque ahora viene la reunión el martes de Sánchez con el presidente del Gobierno de Cataluña y la posterior “mesa de diálogo” en la que los independentistas pedirán el oro y el moro, todo al margen de nuestra Constitución y el ordenamiento jurídico. Mucho se van a tener que esforzar para que una gran mayoría de españoles mire para otro lado y olviden que una vez más el presidente ha hecho lo contrario de lo que prometió en las elecciones. 


Estaremos atentos. 

Tapar las vergüenzas

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