Una decisión que puede ser muy peligrosa

Pedro Sánchez, por bruselas | Alexandros Michailidis/European / DPA
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Pedro Sánchez sigue en plena campaña de justificación de los indultos. Y su peregrinación le ha llevado hasta Bruselas. Allí, el presidente del Gobierno insiste que hay momentos en los que lo útil es el castigo y otros en los que lo útil es el perdón. Pues lo dicho, que dependiendo del momento social uno se puede saltar las leyes sin tener que pasar luego por la penitencia de la condena. Es posible que Sánchez tenga razón y que sea bueno haber concedido esos indultos para la normalización de la situación en Cataluña. Sin embargo, también es probable que Sánchez y los suyos se equivoquen de cabo a rabo. De hecho, el espectáculo montado a la salida de la cárcel de los perdonados fue cualquier cosa menos esperanzador. Parece que todos menos Sánchez, a estas alturas, sepamos ya que lo van a volver a hacer a la primera oportunidad que tengan y, entonces, habrá que ver cómo se puede justificar el castigo. Eso de modificar la ley según las necesidades particulares de cada quien no solamente no es razonable, sino que, además, es muy peligroso.

Una decisión que puede ser muy peligrosa