Javier Gutiérrez: “Creo que el público saldrá de esta obra tocado; invita a la reflexión y al debate alrededor del amor”

Javier Gutiérrez en la obra “Principiantes” | laura ortega
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Pasa de la una del mediodía y Javier Gutiérrez se afana en cruzar la ciudad de Madrid para asistir a una reunión de trabajo tras haberse desplazado a las afueras por un asunto personal. Al volante de su vehículo, activa el manos libres para atender nuestra llamada. “Esta es una ciudad muy grande, en la que para moverte de un sitio a otro, si tienes que hacer dos o tres cosas, ya ocupas toda la mañana”, dice. Es miércoles, 9 de junio. Por la noche, la TVE emitirá el último capítulo de la cuarta temporada de la serie “Estoy vivo”, en la que el reconocido actor ferrolano encarna al agente policial Manuel Márquez.


Hoy viernes y mañana sábado estará en Narón con la obra “Principiantes”. Continúa además promocionando “Reyes de la noche”, la serie original de Movistar+ lanzada en mayo y entre sus próximos estrenos está la película “La hija”, donde repite como protagonista –como ya hizo en “El Autor”, con la que ganó uno de sus dos Goyas– bajo las órdenes del director Manuel Martín Cuenca. “Para mí, uno de los grandes cineastas del país”, destaca.


Javier Gutiérrez no para. “Tengo mucho lío”, reconoce. Y eso que dice que ahora mismo trabaja “a pocas revoluciones” porque también “le doy prioridad a mi vida personal, que es tan intensa como la profesional”. Puede ser que la clave para afrontar este intenso ritmo de vida tenga mucho que ver con su máxima de que “hay que aprovechar bien las 24 horas del día” y de que, “como decía nuestro querido Pau Donés, es urgente vivir”.


Él, que vive su vida y la de los variopintos personajes a los que ha ido encarnando a lo largo de su prolífica y reconocida trayectoria como actor, aboga por vivir con “pasión, con amor y aprovechando el tiempo al máximo”.


De amor, precisamente, hablará en la obra de teatro que hoy y mañana interpretará en el Pazo junto a sus compañeros de elenco Daniel Pérez, Vicky Luengo y Mónica Regueiro.


Obra

Concretamente, puntualiza Gutiérrez, “para hablar de amor en boca de Carver, que es uno de los grandes escritores americanos del siglo XX; en sus relatos no se habla solo 

del amor, también está muy presente el alcohol, la soledad...”.


Asegura el actor que la pieza, una adaptación teatral del relato “¿De qué hablamos cuándo hablamos de amor” del mencionado autor, no dejará indiferente al público que asista a las funciones. “El espectador no va a sentarse y salir indemne de lo que ocurra; sino que va a tener que reflexionar; es un espectáculo que invita al debate y a que surjan preguntas sobre nuestra vida amorosa”, explica.


Superados los momentos más duros y críticos de la pandemia, constata la avidez de los espectadores por propuestas en directo tras un confinamiento del que, a su juicio, “en lugar de salir mejores, hemos salido peores”. Cree, en este sentido, que “hay un mundo más individualista, más egoísmo, mucho más recelo respecto al otro, y creo que en este sentido la sociedad sale peor parada de la pandemia, por lo menos en este país”. Buena prueba de ello, considera, “es el ambiente beligerante que hay en la política, en la que en lugar de sumar, desde el primer momento se ha restado y se ha intoxicado el ambiente no solo político sino también social de nuestro país. Parece que estamos abocados a una sociedad cada vez más individualista y más egoísta”.


“Nos han anestesiado”

Le llama la atención, por ejemplo, que no haya mayores protestas en contra de la subida de la tarifa eléctrica, que estas compañías “campen a sus anchas, nos metan la mano en el bolsillo y no pase nada”, lo cual le conduce a reafirmarse en la idea de que “nos han anestesiado”.


Como también le cuesta comprender que en los últimos meses haya tenido que actuar en espacios con aforos reducidos hasta el 25% o 50% –cuando en todo momento se demostró que la cultura era segura– mientras que los aviones en los que se desplazó a alguna de estas funciones iban repletos de gente.

Javier Gutiérrez apela en el transcurso de la conversación a todas estas cuestiones de la realidad social actual porque, a pesar del éxito que lo ha situado entre los mejores y más solicitados actores del panorama cinematográfico español, sigue manteniendo con firmeza los pies en la tierra.


Sabe, en relación a su profesión que, en cualquier momento, el teléfono puede dejar de sonar, y por eso él, en un intento de seguir reinventándose y de abrir nuevas puertas para seguir trabajando, ha decidido implicarse también en el ámbito de la producción.


Cuando concluya la gira de “Principiantes”, volverá al teatro con otro montaje muy especial: la versión teatral de la novela de Miguel Delibes, “Los santos inocentes”. Pero antes toca disfrutar de las dos funciones de “Principiantes” que este fin de semana traerá al magnífico actor a casa.

Javier Gutiérrez: “Creo que el público saldrá de esta obra tocado; invita a la reflexión y al debate alrededor del amor”