Hablaremos del Gobierno

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Luis Sánchez Polak “Tip” y José Luis Coll formaron una pareja humorística de 1967 a 1991 que obsequiaba al público español con delirantes diálogos y humor fino que mostraban su ingenio singular.

La genial pareja solía finalizar sus shows con una advertencia al público: “La próxima semana hablaremos del Gobierno”. Y hablaban para “fiscalizar”, como oposición amable desde su tribuna del humor con gags desternillantes, actividades y dichos de ministros y políticos.

¿Qué llamaría la atención a Tip y Coll de este Gobierno? Su creatividad prodigiosa sacaría punta a la errática gestión de la pandemia, al indulto a los secesionistas, a la torpeza diplomática en la crisis Marruecos, al proyecto de futuro España 2050 atrapados como estamos en el presente y a más actividades.

Celebrarían el tercer aniversario del presidente en la Moncloa comparando lo que dijo en su “su vida anterior” (palabras de Carmen Calvo) con lo que hace ahora –las hemerotecas echan humo– practicando la técnica de Groucho Marx “estos son mis principios, si no le gustan tengo otros”.

Recordarían a Diógenes buscando al hombre y ellos tratarían de encontrar a los ministros Garzón, Castells, Irene Montero, Duque, Maroto, Uribes y alguno más de los que nada se sabe. Ocupan el cargo sin desempeñar la función cobrando sueldos generosos.

Disfrutarían con las perlas de la portavoz Montero, que se supera cada día. La última cuando dijo en la crisis con Marruecos que “el líder del Polisario no entró en España con una identidad falsa. Entró con una identidad diferente”. Así, sin ponerse colorada.

Serían “comprensivos” con las muchas mentiras de Ábalos y su mala relación con la verdad (varias versiones sobre la vicepresidenta de Venezuela en Barajas o la subvención a Plus Ultra). Son sus recursos. Pero ambos humoristas no soportarían la comparación que hizo de Junqueras, condenado por sedición, con Nelson Mandela y enviarían al ministro a Sudáfrica para que conociera quien fue el líder africano y lo que significó el apartheid.

Y sus carcajadas serían sonoras hablando de la vicepresidenta Calvo, que nunca defrauda. Como ahora que ve la subida de la luz en clave de género: “El temazo, dijo, no es a qué hora se plancha, sino quien plancha”. Tip y Coll escenificarían una discusión de pareja a la luz de un candil, medida de ahorro para no caer en la pobreza energética con la que la señora Calvo y sus conmilitones prometían acabar cuando estaban en la oposición y crucificaban al Gobierno de Rajoy.

En fin, que echamos en falta el humor de Tip y Coll para evadirnos de la dura realidad, agravada ahora por unos políticos torpes que indignan a los ciudadanos. A veces hasta nos tratan como a imbéciles.


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