Una exigencia más de los secesionistas

Oriol Junqueras, a su llegada al acto de toma de posesión de Pere Aragonés | Pau Venteo / Europa Press
|

O Sánchez es un ingenuo o un terrible mentiroso y, la verdad, en la situación en la que estamos no se sabe lo que sería mejor para el país. Ayer mismo volvió a insistir en la cantinela de la concordia para vendernos lo de los indultos a los golpistas del procés. Justo el día en el que sale publicada una entrevista en Cataluña con uno de los presos que señala que los indultos servirán para allanar el camino hacia el referéndum de autodeterminación. También, justo el mismo día en el que Esquerra anuncia que quiere que Oriol Junqueras esté sentado en esa mesa de diálogo en la que se establecerá la hoja de ruta hacia la independencia catalana. Es difícil imaginar cuántas humillaciones más tendrá que sufrir el propio Sánchez y, por supuesto el Estado, para que los secesionistas se queden tranquilos. La cuestión es que, teniendo en cuenta los antecedentes del presidente del Gobierno, hasta es posible que ya haya accedido a esa “exigencia” como único remedio para seguir disfrutando de su estancia en La Moncloa. Solo nos falta que se apunte también a las negociaciones Puigemont para que el circo sea completo.

Una exigencia más de los secesionistas