La verdadera pandemia

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El llamado “economista de las hambrunas”, Sen Amartya, reciente premio Princesa de Asturias en Ciencias Sociales alertó de las graves carencias que padecen amplias capas de la población mundial para acceder a la comida y al agua, las más de las veces es por la deficiencia en el sistema de producción. Vamos que, en Román paladino, no llegan a quienes verdaderamente lo necesitan.


Y, al hilo de esta información, nos llegan noticias de la que la red de protección es insatisfactoria en gran parte de España. Y, concretando más, Madrid está a la cola, mientras Euskadi y Navarra logran una nota alta. En Galicia, según ese informe, esta “en mitad de la tabla”. Los que se asoman a este balcón saben que aquí se criticó en más de una vez los caminos que discurrían entre la administración y la persona que iba a recibir esa ayuda. Una maldita burocracia con algunos detalles esperpénticos: dirigir la solicitud, el grito de ayuda, a la administración a través de internet o rellenando unos papeles ilegibles para buena parte de los necesitados. Una verdadera muralla burocrática a la que no puede llegar todo el mundo, como por ejemplo los sin techo, personas sin estudios, mayores, etc.


Y las graves carencias en ayudas a las clases sociales más necesitadas, se incrementaron con los recortes de la política del PP, con Rajoy en Moncloa, desmantelando servicios y reduciendo dinero para la dependencia, apostando por la sanidad privada, precarizando los servicios, etc. Aún hoy –y ahí están las manifestaciones de los profesionales de cuidar nuestra salud– las noticias son francamente pesimistas pues ya se empiezan a reducir plantillas “ante el retroceso del maldito covid-19.


Habrá que volver a la apertura de los ambulatorios, los diagnósticos presenciales, la ayuda a domicilio, por citar las necesidades más imperiosas.


Desde el gobierno nos están anunciando cómo será España, gracias al maná prometido desde Europa, en 2050, pero no nos explica cómo vamos a recuperarnos el año que viene, el siguiente, etc.


Y es que, vencido ¿? el virus es necesaria otra batalla contra la auténtica pandemia ue, insisto, padecen millones de ciudadanos en un mundo lleno de desigualdades y con graves carencias sociales. Y no hay demasiados signos que permitan el optimismo.

La verdadera pandemia