Una maniobra que ha salido redonda

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el encuentro de Ábalos con la vicepresidenta venezolana sigue dando grandes jornadas en el panorama parlamentario. El último capítulo del folletín es la maniobra del Gobierno para evitar que el ministro de las mil versiones respondiese ayer en el Senado sobre el porqué de la reunión. El quiebro que ha dejado fuera de juego al PP, que era quien reclamaba las explicaciones, ha sido tan sencillo como magistral: adjudicar la pregunta a la ministra de Exteriores, la única que estaba fuera de España. Y ante las críticas peperas, un argumento demoledor: si querían que respondiese Ábalos, que le hubieran interpelado directamente a él. Punto para el Ejecutivo. FOTO: ábalos, en el senado

Una maniobra que ha salido redonda