Una mañana de miedo en Riazor

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MEL, que reparte su tiempo entre preparar equipos de fútbol y escribir novelas –ya publicó tres–, desbancaría a Stephen King de las listas de best sellers de terror si diese forma literaria a lo que ayer se vio en Riazor. Fue pavoroso ¡Qué desbarajuste táctico! ¡Qué cambios! Decenas de espectadores salieron del campo con los pelos de punta. Y protagonistas tiene para elegir a esgalla. Desde el que renueva y se olvida de que es futbolista hasta el que piensa que él es los once jugadores del equipo y no le pasa el balón a nadie. Tampoco le faltan personajes secundarios –y tan secundarios–. Pues nada, otro año de sufrimiento, incluso para el que sea analfabeto. FOTO: pepe mel | aec

Una mañana de miedo en Riazor