Unas Navidades de lo más sosas y anodinas

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si la pandemia lo permite y hacia finales de diciembre se ha conseguido estabilizar la cifra de contagios de coronavirus, nos esperan unas Navidades tan tristes que ya hay quien asegura que, a lo mejor, sería preferible aplazarlas, como se hizo con los Sanfermines o las Fallas. La cuestión es que el Gobierno plantea (a estas alturas) que como mucho se podrán juntar seis personas para las tradicionales comilonas y cenas y que, además, el toque de queda seguirá vigente durante todas las fiestas con la honrosa excepción de Nochebuena y Nochevieja, cuando nos permiten desmelenarnos hasta la una de la madrugada. Parece evidente que, ante semejante anuncio, el Ejecutivo, ese que delegó en las comunidades todas las acciones contra la pandemia, tiene muy claro que ni habrá vacuna ni estaremos en condiciones de intentar imitar aquello que ya es la vieja normalidad y que tanto nos gustaba. Paciencia. fotO: Las compras de navidad serán más frugales, al haber menos comensales | aec

Unas Navidades de lo más sosas y anodinas